El objetivo de la ALBC consiste en impulsar cambios transformadores en todo el sector financiero actuando como un organismo supervisor central europeo y estableciendo nuevos criterios en la lucha contra el blanqueo de capitales.
Misión y objetivos de la ALBC
La Autoridad para la Lucha contra el Blanqueo de Capitales y la Financiación del Terrorismo (ALBC) es una agencia centralizada de la Unión Europea que coordinará a las autoridades nacionales con el fin de garantizar la aplicación correcta y uniforme de las normas de la UE.
El objetivo de la Autoridad de la UE consiste en transformar la supervisión de la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo (LBC/LFT) en la Unión Europea y aumentar la cooperación entre las unidades de inteligencia financiera (UIF).
Garantizar la aplicación uniforme y la supervisión de las normas relativas a la lucha contra el blanqueo de capitales (LBC) en la UE
La creación de la ALBC es el resultado de un ambicioso paquete legislativo presentado por la Comisión Europea en julio de 2021 para respaldar las iniciativas de la Unión Europea destinadas a combatir el blanqueo de capitales (LBC) y luchar contra la financiación del terrorismo (LFT).
Tras extensas negociaciones a nivel político, el paquete legislativo fue aprobado por el Parlamento Europeo el 24 de abril de 2024 y, posteriormente, fue adoptado por el Consejo de la Unión Europea el 30 de mayo de 2024. El 19 de junio de 2024 se publicaron los textos legales correspondientes en el Diario Oficial de la Unión Europea: el Reglamento ALBC (R-ALBC), el Reglamento LBC (R-LBC) y la Sexta Directiva contra el Blanqueo de Capitales (6D-LBC).
Gracias al desarrollo gradual de sus recursos y capacidades, que tendrá lugar hasta finales de 2027, la ALBC asumirá sus funciones como autoridad de supervisión central. De aquí a 2027, la agencia prevé seleccionar a 40 entidades obligadas para supervisión directa y ampliar su plantilla a aproximadamente 430 empleados. A partir del 1 de enero de 2028, la ALBC comenzará a desarrollar oficialmente sus funciones operativas plenas, lo cual supondrá un cambio significativo del entorno regulador de la UE.
Para las instituciones de servicios financieros, la creación de la ALBC representa una gran transformación que, probablemente, no podrá ser gestionada eficazmente sin contar con tecnologías avanzadas, como el análisis de datos y las herramientas basadas en inteligencia artificial (IA). Para cumplir los nuevos requisitos, las instituciones deberían adaptar sus procesos internos, optimizar los sistemas de datos existentes y mejorar los estándares de presentación de información para satisfacer las expectativas de supervisión de forma eficaz. La capacidad de preparar y procesar tanto los puntos de datos existentes como los de reciente definición será crucial para las instituciones financieras afectadas.
Además de aplicar los cambios específicos originados por los requisitos de la ALBC, también será importante tener en cuenta ciertas cuestiones estratégicas. ¿Cómo pueden las instituciones de servicios financieros desarrollar un modelo operativo sostenible y flexible que utilice soluciones basadas en datos y tecnologías activadas mediante IA? Un modelo de este tipo debería contemplar otros horizontes aparte del cumplimiento de los requisitos normativos; debería brindar oportunidades para optimizar la estructura de costes en el entorno de prevención de los delitos financieros.
Por otro lado, es importante tener en cuenta el impacto directo de los nuevos poderes de la ALBC y su estrecha colaboración con las autoridades europeas de supervisión existentes, como el Banco Central Europeo (BCE), la Autoridad Bancaria Europea (ABE), la Autoridad Europea de Valores y Mercados (AEVM) y la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (AESPJ). Esta cooperación refleja la importancia creciente de contar con un enfoque armonizado y orientado a riesgos en la normativa del sector financiero europeo.
Aparte del cumplimiento normativo, es probable que las instituciones de servicios financieros deban centrarse cada vez más en fomentar una sólida cultura corporativa y en desarrollar prácticas eficaces de gestión de riesgos no financieros (RNF). Junto con los avances tecnológicos, estos elementos son importantes para lograr resiliencia a largo plazo, cumplimiento normativo y rentabilidad. La ALBC introducirá nuevos estándares normativos y técnicos e impulsará cambios duraderos y sostenibles en cuanto a gobierno corporativo y supervisión del sector financiero.
El Centro de Competencias de ALBC de Deloitte EMEA está a su disposición como punto principal de contacto. Todos los profesionales de Deloitte pueden ayudarle a aprovechar al máximo las distintas oportunidades que brinda el efecto transformador a largo plazo de la ALBC. Gracias a estos avances, podrá perfeccionar su estrategia, reducir costes y aumentar la resiliencia de su organización.