El XV Encuentro Nacional de la Inversión Colectiva celebró una nueva edición con el propósito de compartir ideas, experiencias y perspectivas sobre la evolución de un sector clave para la economía española. A lo largo de la jornada, expertos y representantes de la industria abordaron los nuevos retos en materia de productos, la innovación tecnológica, la personalización de servicios, así como el papel de la regulación y las claves en la estrategia de inversión.
El encuentro se presentó como un punto de conexión e inspiración: un espacio para descubrir tendencias, abordar los desafíos del presente, anticipar las oportunidades del futuro y fortalecer la confianza de los inversores.
Hoy, el sector de la inversión colectiva vive un momento de gran dinamismo y expansión, habiendo superado los 400.000 millones de euros en activos bajo gestión. Los fondos de inversión se consolidan como la opción preferida para el ahorrador minorista, en un entorno que exige cada vez más planificación, sostenibilidad e innovación.
La jornada, con casi 500 personas inscritas, arrancó con la bienvenida de Alberto Torija, socio responsable del área de Asset Management de Deloitte, y Ángel Martínez-Aldama, presidente de Inverco. El socio de la Firma repasó los principales retos y tendencias que marcarán el futuro del sector. En su intervención, Alberto Torija destacó algunos datos clave que reflejan la fortaleza del sector, con 430.000 millones de euros en términos de inversión y 60 meses consecutivos de suscripciones netas positivas, consolidando al fondo de inversión como vehículo de referencia para los inversores españoles.
Entre los grandes retos identificados, Torija señaló la transformación del ahorrador en inversor como un objetivo esencial. “Existe un consenso en torno a la necesidad estructural de fomentar la inversión y de promover una planificación financiera a largo plazo”, afirmó. En este sentido, hizo hincapié en la creciente voluntad por movilizar el ahorro minorista y avanzar hacia la unión del mercado de capitales.
Otro de los puntos destacados de su intervención fue el papel de los fondos de pensiones, a los que se refirió como “un activo clave para el bienestar de los ciudadanos y la solidez de la industria”. Asimismo, apuntó que las gestoras deben avanzar hacia una mayor personalización de sus servicios, apoyándose en la tecnología y la inteligencia artificial para ofrecer soluciones más eficientes y adaptadas a las necesidades de cada cliente.
“La tecnología va a ser un factor determinante en la eficiencia y competitividad del sector. El éxito dependerá en gran parte del uso que hagamos de ella”, argumentó, añadiendo que el impacto real de la IA se producirá “cuando impregne el conjunto de las organizaciones”.
Torija también subrayó la importancia de que la regulación acompañe al crecimiento de la industria, favoreciendo un entorno equilibrado y competitivo: “Necesitamos que la regulación vaya de la mano del sector, que incentive los productos adecuados y evite agravios respecto a otros mercados europeos”.
Tras su intervención, tomó la palabra Carlos San Basilio, presidente de la CNMV, que protagonizó el discurso de apertura de esta decimoquinta edición del encuentro.
El encuentro concluyó con la intervención de Samantha Ricciardi, presidenta de EFAMA (Asociación Europea de Gestión de Fondos y Activos), quien puso en perspectiva la evolución de la industria española en el contexto europeo. Insistió en la necesidad de que invertir en Europa sea sencillo e intuitivo, promoviendo la armonización regulatoria para disminuir la divergencia entre países y facilitar un acceso más equitativo a los productos financieros.
Ricciardi animó a transformar la cultura del ahorro en una cultura de la inversión y a ver la incertidumbre como una oportunidad para innovar y fortalecer el mercado.