La segunda jornada del 32º Encuentro del Sector Financiero, organizado por Deloitte y ABC, arrancó con una conversación entre Yolanda Gómez, subdirectora de ABC, y Juan Pérez de Ayala, quienes repasaron las principales conclusiones de la jornada anterior y anticiparon los temas que centrarían el debate del día.
Pérez de Ayala destacó la solidez y capacidad de adaptación del sector bancario español en un entorno marcado por la incertidumbre geopolítica, los cambios regulatorios y la transformación tecnológica, subrayando cuestiones clave como la gestión de riesgos, la evolución de los modelos de negocio, la mejora de la eficiencia operativa y el impulso de tecnologías como la inteligencia artificial.
La introducción también sirvió para anticipar los principales vectores de crecimiento que se abordarían durante la jornada: la evolución de la banca comercial, la agenda de transformación del sector, los retos del ahorro y la inversión, la innovación en los modelos de negocio y el papel de la financiación bancaria en el progreso económico y social.
Por su parte, Gerard Sanz participó en una mesa redonda junto a Peio Belausteguigoitia (BBVA) e Ignacio Juliá Vilar (Santander España) analizaron algunos de los principales vectores de crecimiento de la banca comercial, con especial atención a la gestión operativa y la cultura organizativa. Durante el debate se destacó que la adopción de la inteligencia artificial exige contar previamente con estructuras organizativas sólidas y bien ordenadas que permitan integrarla de forma efectiva en la estrategia de las entidades.
La conversación también abordó el posible impacto del actual contexto geopolítico, así como la capacidad del sector para adaptarse a escenarios de incertidumbre tras varios años marcados por acontecimientos inesperados. Asimismo, se puso el foco en la importancia de la omnicanalidad y de situar al cliente en el centro, ofreciéndole la mejor experiencia posible y permitiéndole elegir cómo interactuar con su banco, lo que refuerza el papel de la gestión digital y de la integración de la IA en el modelo de relación.
José María Molina del Campo, socio de Deloitte, mantuvo una conversación con Francisco Botas, CEO de Abanca, centrada en el proceso de transformación que atraviesa el sector bancario y en las prioridades estratégicas del banco para los próximos años.
Durante el diálogo se abordó el proceso de internacionalización de la entidad y su consolidación como banco ibérico, con especial atención al crecimiento en Portugal y al equilibrio entre expansión internacional y desarrollo del negocio en España.
La conversación también analizó el impacto de los nuevos competidores digitales en el mercado, las oportunidades de crecimiento en distintos segmentos de negocio y el papel de la inteligencia artificial como una de las principales palancas de transformación del sector. Además, se puso sobre la mesa el debate sobre el marco regulatorio europeo y su impacto en la competitividad de la banca frente a otros actores del ecosistema financiero.
La conversación entre Íñigo Martos, CEO de Deutsche Bank en España, Carlos Aso, CEO de Andbank, y Flor de Esteban, socia de Deloitte, durante el 32º Encuentro del Sector Financiero puso el foco en uno de los retos del mercado español: impulsar una mayor participación de los ciudadanos en la inversión financiera.
Ambos ponentes coincidieron en que España presenta aún un importante margen de desarrollo en este ámbito. Una parte significativa del patrimonio de los hogares continúa concentrada en activos inmobiliarios o en cuentas corrientes, mientras que el peso de la inversión financiera se sitúa por debajo del registrado en otros países de nuestro entorno. Ante este escenario, la educación financiera se posiciona como una palanca clave para fomentar una mayor cultura inversora y favorecer una gestión más eficiente del ahorro.
Durante el debate también se abordó la evolución del perfil del inversor y la transformación del modelo de relación con el cliente. En este contexto, la digitalización está facilitando el acceso a nuevas soluciones de inversión y ampliando la oferta disponible para distintos perfiles de patrimonio. No obstante, los participantes subrayaron que el valor diferencial del sector seguirá residiendo en la capacidad de combinar estas herramientas con un asesoramiento especializado y cercano, capaz de acompañar al cliente en un entorno financiero cada vez más complejo.
En un debate entre José María Grande y Ainhoa Jáuregui Arnaiz, CEO de Cecabank, se abordaron los principales retos de innovación en los modelos de negocio del sector financiero. Durante la sesión, se destacó que, en una industria basada en la confianza, la tecnología debe utilizarse siempre con responsabilidad, especialmente en un contexto marcado por la irrupción de nuevos agentes y una creciente competencia en la experiencia digital, que obliga a las entidades a evolucionar sus modelos manteniendo el foco en el cliente.
Asimismo, se analizó el papel protagonista de la inteligencia artificial en la transformación del sector, impulsando modelos más eficientes y mejorando procesos como el análisis de datos, la detección del fraude o el diseño de nuevos productos y servicios. El debate también puso de relieve la importancia de contar con un entorno regulatorio estable, centrado en la protección del inversor y con un enfoque sostenible que permita acompañar esta transformación.
Pablo Zalba, socio de Deloitte, moderó una mesa redonda centrada en el papel de la financiación bancaria como motor de crecimiento económico y progreso social. En el debate participaron Alejandra Kindelán, presidenta de la Asociación Española de Banca y de la Fundación AEB; Antonio Romero, director general de CECA; y Manuel Illueca, presidente del ICO, quienes analizaron la situación actual del sector financiero y sus perspectivas de cara a 2026 en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica, la presión competitiva y los desafíos regulatorios.
Durante la sesión también se abordó el papel de la colaboración entre la banca y las instituciones públicas para movilizar inversión hacia empresas y proyectos estratégicos, así como la importancia de avanzar en ámbitos como la inclusión financiera, la educación económica o el acceso a la vivienda.
El diálogo puso de relieve la necesidad de reforzar la competitividad del sector en Europa manteniendo al mismo tiempo la estabilidad del sistema financiero.