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El sector azulejero español ha cerrado 2025 en un contexto internacional especialmente complejo, marcado por tensiones geopolíticas, cambios en los flujos comerciales y un entorno energético exigente. En este escenario, la industria ha logrado mantener sus niveles de ventas en línea con la serie histórica, al tiempo que ha continuado avanzando en su transformación industrial.
El ejercicio ha estado caracterizado por la continuidad del esfuerzo inversor, con más de 400 millones de euros destinados a modernización de maquinaria, eficiencia energética y descarbonización, lo que refleja la apuesta del sector por reforzar su competitividad en el medio y largo plazo.
“Los datos de 2025 reflejan un sector que ha sabido adaptarse con rapidez a un entorno más exigente, manteniendo niveles de actividad sólidos y preservando su capacidad de inversión,” señala Javier Arribas, socio responsable de Transactions en Comunidad Valenciana y Región de Murcia.
Desde el punto de vista de los mercados, el comportamiento ha sido desigual. El dinamismo del mercado nacional y el buen desempeño de Estados Unidos han contribuido a sostener la actividad, compensando una evolución más contenida en la Unión Europea. En concreto, las exportaciones al mercado estadounidense han registrado un crecimiento del 15,5%, mientras que en la UE se ha mantenido estable respecto al ejercicio anterior (-0,1%).
Este contexto ha permitido al sector mantener una sólida rentabilidad operativa, con un EBITDA cercano a los 800 millones de euros y un margen del 16,7%, situándose como la segunda mejor cifra de la serie histórica.
“La evolución de la rentabilidad debe analizarse en el contexto de un ejercicio anterior especialmente potente y un 2025 marcado por el incremento de costes energéticos, la ligera caída del precio medio y el incremento de los costes de personal” añade Arribas.
En paralelo, el nivel de endeudamiento se ha mantenido estable en términos agregados, en torno a 2.000 millones de euros, similar a la del 2024. La ligera caída en rentabilidad ha supuesto un moderado incremento del ratio de endeudamiento, si bien se mantiene en niveles muy razonables para sostener los planes de inversión del sector, y más aun tratándose de una industria intensiva en capital, para la que los niveles de endeudamiento representan un factor fundamental de competitividad.
Por segmentos, el ejercicio refleja una evolución diferenciada: las compañías de volumen y aquellas especializadas en producción de piezas especiales y de pequeño formato (segmento de nicho) han liderado el crecimiento, tanto en ventas como en inversiones. En el caso de las compañías de volumen, los ajustes en precios —con una reducción media cercana al 5%— han permitido impulsar un crecimiento aproximado del 2,5% en ventas.
En el plano internacional, el sector opera en un entorno de creciente complejidad regulatoria y competitiva. La competencia de India continúa siendo un factor de atención, si bien se concentra principalmente en segmentos de menor valor añadido y en determinadas geografías como Europa del Este y Middle East, lo que matiza su impacto sobre el posicionamiento del producto español.
Por su parte, la política arancelaria en Estados Unidos ha condicionado la evolución del mercado, provocando una contracción aproximada del 5,5% en el valor de las importaciones de azulejo. No obstante, en este contexto, el producto español ha reforzado su posicionamiento, incrementando su cuota de mercado desde aproximadamente el 24,5% en 2024 hasta el 28,5% en 2025, y logrando trasladar al precio de venta prácticamente el 60% del impacto de aranceles y el tipo de cambio han supuesto sobre los costes de distribución.
“El principal reto del sector no es únicamente de demanda, sino de adaptación a un nuevo marco competitivo donde la energía, la regulación y la sostenibilidad van a ser factores determinantes,” subraya Arribas.
De cara a los próximos ejercicios, el sector identifica como principales focos de atención el ámbito energético y la regulación ambiental. El potencial impacto de tensiones en el suministro global de gas —especialmente en regiones como el Golfo Pérsico, que concentra aproximadamente el 25% de las exportaciones mundiales de GNL— podría trasladarse a los costes energéticos.
Asimismo, la evolución del mercado de emisiones introduce nuevos condicionantes. En el escenario más desfavorable, los costes asociados a las emisiones de CO₂ podrían llegar a representar cerca de 160 millones de euros anuales, lo que refuerza la necesidad de seguir avanzando en eficiencia y descarbonización.
En conjunto, 2025 refleja un escenario de estabilidad operativa con una rentabilidad EBITDA sólida y un entorno más exigente, en el que el sector azulejero mantiene su presencia internacional y avanza en su transformación estructural.
Equipo de Deloitte para el sector azulejero