La inteligencia artificial está entrando en una nueva fase de madurez. Tras años de aplicaciones centradas en el análisis de datos, la automatización o la recomendación de productos, emerge un nuevo modelo que promete redefinir el comercio digital: la IA agéntica.
El informe Getnet at the Forefront of Agentic Commerce, elaborado por Monitor Deloitte junto a Getnet, analiza cómo los agentes autónomos de IA están empezando a influir de forma directa en la manera en que se toman decisiones de compra y se ejecutan pagos en el entorno digital.
La IA agéntica se basa en sistemas capaces de actuar de forma autónoma en nombre de una persona o una empresa. En el ámbito del comercio electrónico, esto significa que los agentes de IA pueden:
Todo ello con una intervención humana mínima o limitada a la supervisión. A diferencia de otros usos de la IA, el comercio agéntico no se limita a recomendar, sino que actúa directamente dentro del proceso comercial.
El informe estima que hasta el 30 % del valor global del comercio electrónico podría verse influido por la IA agéntica en 2030, lo que equivale aproximadamente a 17,5 billones de dólares en valor de mercancía bruto.
Esta cifra refleja un cambio estructural: la automatización deja de centrarse únicamente en la experiencia de usuario para integrarse en la propia ejecución de las transacciones. El crecimiento del comercio agéntico se apoya tanto en el avance tecnológico como en una mayor predisposición de consumidores y empresas a delegar decisiones repetitivas o de bajo valor añadido en sistemas inteligentes.
Uno de los principales cambios que describe el informe es la evolución del rol del consumidor. En el comercio agéntico, el usuario ya no interactúa de forma constante con plataformas digitales, sino que define reglas, preferencias y límites, y es el agente de IA quien opera en su nombre.
Este modelo introduce una nueva dinámica en la relación entre consumidores, comercios y plataformas tecnológicas, en la que la eficiencia, la rapidez y la personalización se convierten en factores clave.
El avance del comercio agéntico tiene implicaciones directas para la industria de pagos. El informe señala la necesidad de adaptar la infraestructura existente a un entorno en el que las transacciones ya no siempre son iniciadas por personas, sino por agentes autónomos.
Entre los principales retos se encuentran:
Estas transformaciones requieren una evolución tanto tecnológica como organizativa dentro del ecosistema financiero.
El informe también destaca que el comercio agéntico exige cambios en la forma en que los comercios diseñan y operan sus canales digitales. Para interactuar con agentes autónomos, las empresas deberán avanzar hacia:
En este contexto, la experiencia de cliente se amplía para incluir no solo la interacción humana, sino también la interacción entre sistemas inteligentes.
Lejos de plantearse como una tendencia puntual, el informe sitúa el comercio agéntico como una evolución estructural del comercio electrónico. La capacidad de los agentes de IA para actuar, decidir y ejecutar introduce un nuevo modelo operativo que afectará a múltiples sectores y mercados.
Las organizaciones que comiencen a preparar sus infraestructuras, sus modelos de gobierno y sus capacidades digitales estarán mejor posicionadas para competir en un entorno donde la inteligencia artificial no solo apoya la decisión, sino que se convierte en un actor activo del proceso comercial.