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Los retos y oportunidades que tiene por delante el sector turístico

Reimaginando la industria de los viajes

El Travel Innovation Summit, organizado por Travel Tech.VC y Deloitte, se ha convertido en uno de los eventos de referencia en materia de innovación dentro del sector turístico en nuestro país. El encuentro, una vez más, permitió que emprendedores, inversores, grandes corporaciones y ejecutivos de la industria compartieran su visión sobre el mercado actual y los retos que hay por delante, con la tecnología y la transformación digital en el escaparate principal, y con la mirada puesta a 2030.

El evento comenzó con la bienvenida de Javier González-Soria, CEO de Travel Tech, y David Rodríguez, socio director de Transporte, Hostelería y Servicios de Deloitte, que destacó "la enorme responsabilidad que tenemos las personas que estamos inmersas en el sector. Es esencial aprovechar las palancas de transformación y ser capaces de reimaginar y reinventarnos para asegurar el éxito de las compañías de la industria. Estamos en un momento clave en un contexto de incertidumbre y nos toca abordar cambios estructurales importantes, poniendo el foco en cómo la tecnología, especialmente la IA, puede jugar un papel crucial durante los próximos años".

Acto seguido, Pablo Zalba, socio de Deloitte, protagonizó una ponencia bajo el título 'Macrotendencias geopolíticas que impactarán en el turismo de cara a 2030'. 

El experto de la Firma señaló que el mundo avanza hacia un nuevo equilibrio global marcado por profundas transformaciones geopolíticas y económicas que tendrán un impacto directo en el sector turístico. "Venimos de una etapa de hiperglobalización, en la que numerosos países en desarrollo han experimentado un crecimiento económico sin precedentes. Sin embargo, este crecimiento no se ha percibido de manera homogénea en Europa y Estados Unidos, donde amplias capas de la sociedad no han visto reflejada esa mejora en su bienestar", destacó.

En paralelo, comentó que estamos asistiendo a una batalla tecnológica y geopolítica entre China y Estados Unidos, que redefine las relaciones internacionales. Aunque los flujos comerciales globales continúan aumentando, el mundo se está fragmentando progresivamente en bloques económicos, con la imposición de aranceles y nuevas barreras que condicionan el comercio internacional.

La invasión de Ucrania ha situado a Europa en una auténtica encrucijada geopolítica, evidenciando además un gap de crecimiento respecto a la economía estadounidense. En Estados Unidos, la mayor capacidad de innovación y unos costes más bajos han favorecido un crecimiento más sólido, mientras que Europa afronta ajustes estructurales con un impacto directo en los mercados, especialmente en el sector servicios, donde el turismo ocupa un papel central.

En este contexto, Pablo Zalba señaló que "el turismo se comporta como un auténtico laboratorio de adaptación, anticipando dinámicas de resiliencia que posteriormente se extienden a otros sectores y al conjunto de la economía. No obstante, las tensiones geopolíticas generan alertas de seguridad que influyen de forma directa en los flujos turísticos y en la percepción de los destinos".

Ante este escenario, el socio identificó varias líneas de actuación clave:

  • Simplificación, cuestionando el entramado burocrático actual.
  • Fortalecimiento del mercado interno.
  • Apertura comercial, facilitando el comercio y la inversión con otras regiones.
  • Refuerzo de las cadenas de suministro, haciéndolas más resilientes y seguras.

En este marco, resulta significativo que la economía alemana haya vuelto a crecer por primera vez desde 2022, un dato que refleja ciertos signos de estabilización en el entorno europeo.

El papel del turismo adquiere así una relevancia estratégica. El sector emerge como un activo singular, capaz de proyectar diversidad, valores culturales y convivencia a largo plazo. A través de la experiencia turística, España refuerza su imagen internacional, no solo como uno de los principales motores económicos del país, sino también como un vector de influencia positiva a nivel global.

La gran cuestión es si el sector turístico está preparado para operar en este nuevo contexto. El mundo que viene será, sin duda, más complejo. El reto para el turismo —y para Europa en su conjunto— será saber adaptarse, anticiparse a los cambios y contribuir a una Europa más fuerte, resiliente e integrada.

En el marco del debate sobre el futuro del turismo, Marina López, directora corporativa de Grupo Hotusa, fue entrevistada por David Rodríguez, socio de la Firma, para analizar cómo evolucionará el sector del alojamiento de aquí a 2030 y cuáles serán las palancas clave que marcarán su transformación.

Durante la conversación, se identificaron seis grandes ejes estratégicos que moverán la industria hotelera en los próximos años:

  • El primero de ellos es la captación de nuevos viajeros, en un contexto en el que el cliente ya no solo busca un lugar donde dormir, sino experiencias alineadas con sus valores, expectativas y forma de viajar. Entender cómo el viajero percibe y busca la experiencia será determinante para seguir siendo relevantes.
  • La tecnología se posiciona como un segundo pilar fundamental, especialmente en lo relativo a la fidelización. La creciente accesibilidad de herramientas digitales y, en particular, de la inteligencia artificial, ha supuesto uno de los grandes cambios de los últimos cuatro años. En este sentido, se prevé que en los próximos cuatro años la IA tenga un impacto aún más profundo en el negocio hotelero, permitiendo una relación más personalizada, eficiente y continua con el cliente.
  • La expansión en nuevos mercados aparece como otro de los vectores clave de crecimiento.
  • La eficiencia operativa, un ámbito en el que la hostelería española destaca a nivel internacional. En este punto, la explotación del dato juega un papel decisivo para optimizar procesos, mejorar la rentabilidad y tomar decisiones más informadas.
  • A estos ejes se suma la responsabilidad en la cadena de valor, cada vez más relevante en un entorno donde la sostenibilidad y el impacto social influyen directamente en la reputación y competitividad de las compañías.
  • Asimismo, la fuerza laboral y su preparación se consolidan como un factor crítico, siendo imprescindible atraer, formar y retener talento capacitado para afrontar los retos de un sector en plena transformación.

En paralelo, se observa una clara evolución en las preferencias del viajero, que demanda espacios cada vez más singulares y diferenciadores. Este cambio impacta directamente en el modelo de alojamiento y, especialmente, en el ámbito de la comercialización. En un mercado altamente competitivo, aquellas compañías que no compitan con solidez en este terreno afrontarán un mayor componente de fragilidad.

En definitiva, la comercialización y la fidelización se consolidan como dos palancas esenciales para el futuro del alojamiento, en un contexto en el que la innovación tecnológica, la experiencia del cliente y la eficiencia operativa marcarán la diferencia de aquí a 2030.

La mesa redonda "El hotel del mañana: claves de la hotelería hacia 2030" reunió a Miguel Villarroya, CEO de Spring Hotels; José Alba, director general de Lopesan; y Rubén Gutiérrez, CEO de GoNexus Group, en un debate moderado por Jorge Gutiérrez, socio de Deloitte. Durante la sesión, los ponentes analizaron los principales retos y oportunidades a los que se enfrenta el sector hotelero en un contexto marcado por la transformación tecnológica, la incertidumbre geopolítica y la evolución del cliente.

Uno de los grandes focos de preocupación compartidos por los ponentes fue la gestión del talento. El sector afronta desafíos relevantes como el absentismo, la retención de profesionales y la necesidad de mejorar la conexión entre los equipos y el cliente. En este sentido, se subrayó el impacto directo que tiene la gestión de la fuerza laboral en la calidad del servicio, así como cierta falta de ambición estructural que, en ocasiones, limita la capacidad de evolución del sector turístico.

A esta realidad se suma un entorno de gran incertidumbre, especialmente en el plano geopolítico, que genera rápidamente sensación de inseguridad y obliga a las compañías a reforzar su capacidad de adaptación. Frente a ello, los participantes coincidieron en la necesidad de mantener una obsesión por la excelencia, entendida como la capacidad de situarse sistemáticamente por encima de las expectativas del cliente.

El debate también abordó el reto del crecimiento escalable, un crecimiento que debe apoyarse en modelos eficientes y replicables, y en una digitalización progresiva integrada de forma natural en las operaciones de las compañías. En este punto, se destacó la importancia de entender a un cliente cada vez más experto, que conoce perfectamente el destino y el alojamiento que elige. La hiperpersonalización se convierte así en un elemento diferencial para generar valor y fidelización.

La tecnología emerge como un habilitador clave, bajo una premisa clara: que la tecnología procese y las personas empaticen. La inteligencia artificial irrumpe como una capa transversal del negocio, con múltiples proyectos en marcha, desde agentes virtuales hasta soluciones end-to-end que mejoran la experiencia del cliente y la eficiencia operativa. En este sentido, se puso en valor el papel de la IA para humanizar la experiencia, liberando a los equipos de tareas repetitivas y permitiéndoles centrarse en aquellas que aportan mayor valor.

Asimismo, se destacó la capacidad de la IA para integrar distintos sistemas, optimizando la operativa en ámbitos como la gestión interna, la atención al cliente o la toma de decisiones basada en datos.

Por último, los ponentes subrayaron la importancia de la colaboración público-privada y el papel de la Administración Pública como agente clave para acompañar la transformación del sector. Una regulación más flexible se presenta como un factor necesario para impulsar la innovación, la competitividad y el desarrollo sostenible de la hotelería de cara a 2030.

A modo de cierre, Rocío Abella, socia de Human Capital de Deloitte, agradeció a todos los participantes y asistentes su presencia, así como sus aportaciones de valor, un hecho que pone de manifiesto los grandes retos que afronta el sector y cómo se abordan con los diferentes players.

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