El evento deportivo más importante de este año dejó un valor que se mide más allá de la afluencia de visitantes, sino por la capacidad de convertir momentos de alta intensidad en crecimiento económico, oportunidades de negocio y decisiones mejor informadas.
El Mundial de futbol representó uno de los eventos más relevantes para la economía mexicana en los últimos años. Si bien el torneo impulsó el consumo, la actividad turística y la inversión en infraestructura, también evidenció nuevos patrones de comportamiento entre consumidores, empresas y visitantes. El impacto económico observado fue resultado tanto de la derrama generada por el evento como de la capacidad de distintos sectores para responder a una demanda concentrada en periodos muy específicos.
Principales hallazgos
Más allá de las cifras: ¿qué aprendimos?
Los hallazgos del reporte muestran que el Mundial operó bajo una lógica distinta a la observada en ediciones anteriores. El esquema de precios dinámicos, la competencia entre países sede y la fragmentación de las audiencias transformaron la forma en que se genera valor económico alrededor de un macroevento. Sectores como gastronomía, retail, alojamiento y transporte capturaron beneficios importantes.
“El Mundial 2026 demostró que el impacto va mucho más allá de la derrama económica: los precios dinámicos, los nuevos hábitos de consumo y el uso estratégico de datos redefinen la manera en que ciudades, empresas y marcas pueden aprovechar estos acontecimientos multitudinarios. Te invitamos a conocer los hallazgos completos en este reporte” — Daniel Zaga, Economista en Jefe.
Conoce el reporte completo sobre el impacto económico del Mundial, los efectos en turismo y consumo, al igual que los principales aprendizajes para empresas y tomadores de decisión.
Descarga el reporte y descubre qué nos dejó el Mundial más allá de la cancha.