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Industria Aeroespacial y de Defensa. Perspectivas para 2026

IA, resiliencia y talento como palancas de una nueva etapa de crecimiento

La industria aeroespacial y de defensa (A&D) se adentra en una nueva fase de crecimiento marcada por la convergencia de varios factores clave: la aceleración de la inteligencia artificial, la presión sobre las cadenas de suministro, la transformación del talento y un entorno geopolítico que redefine las prioridades estratégicas. En este contexto, el informe “Perspectivas de la industria aeroespacial y de defensa para 2026” de Deloitte analiza las tendencias que marcarán la evolución del sector en el próximo año y ofrece una visión clara sobre cómo las organizaciones pueden prepararse para un entorno cada vez más complejo y competitivo.

Un sector en plena transformación

Tras años de disrupciones —desde la volatilidad de la cadena de suministro hasta las limitaciones de talento y los efectos de la inestabilidad geopolítica—, la industria A&D se encuentra en una encrucijada. A estos factores se suman ahora nuevos catalizadores: agentes de IA, sistemas autónomos avanzados, vehículos emergentes y arquitecturas digitales cada vez más interconectadas.

En el ámbito aeroespacial comercial, la recuperación y el crecimiento continúan impulsados por el aumento sostenido de la demanda de pasajeros y carga, así como por una mayor utilización de las flotas existentes. Los retrasos persistentes en la producción de nuevas aeronaves están llevando a los operadores a extender la vida útil de sus flotas, intensificando la inversión en fiabilidad, disponibilidad y mantenibilidad.

En defensa, el foco se sitúa en la modernización y la rapidez de despliegue de capacidades operativas. Los presupuestos europeos y nacionales priorizan sistemas habilitados por IA, plataformas autónomas y soluciones que permitan acelerar los ciclos de decisión. La velocidad para llevar capacidades al terreno operativo se consolida como un indicador transversal clave en las agendas estratégicas.

Seis tendencias que definirán 2026

El informe de Deloitte identifica seis tendencias que darán forma a la industria aeroespacial y de defensa en el corto plazo:

1. IA y agentes de IA: del piloto al despliegue operativo

La inteligencia artificial, y en particular los agentes de IA, está evolucionando desde proyectos piloto hacia despliegues más amplios, con impactos tangibles en productividad, planificación, logística, mantenimiento y toma de decisiones. No obstante, la industrialización a gran escala sigue siendo un reto debido a los estrictos requisitos operativos y regulatorios del sector.

En Europa y España, iniciativas apoyadas por marcos nacionales y europeos —como el Fondo Europeo de Defensa o el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa— están impulsando proyectos maduros de IA aplicada, especialmente en ámbitos como la ciberdefensa, el análisis de datos y las operaciones multidominio.

2. Postventa y MRO: un motor de crecimiento resiliente

Los servicios de postventa, mantenimiento, reparación y revisión (MRO) continúan siendo uno de los segmentos más sólidos de la industria. La mayor utilización de flotas, especialmente en motores, y la necesidad de mantener sistemas heredados en servicio están impulsando crecimientos sostenidos.

La integración de herramientas digitales e inspecciones habilitadas por IA está transformando el modelo de MRO, evolucionando hacia mantenimiento predictivo, gestión avanzada de inventario y servicios integrados, con una clara orientación a ingresos recurrentes y sostenibles a largo plazo.

3. Cadena de suministro: eficiencia y resiliencia en equilibrio

La fragilidad de la cadena de suministro sigue siendo una de las principales limitaciones del sector. Escasez de materiales, falta de mano de obra cualificada y tensiones geopolíticas mantienen la presión sobre los proveedores de A&D.

De cara a 2026, las organizaciones que apuesten por la diversificación de proveedores, la integración de datos y una mayor visibilidad digital estarán mejor posicionadas para mitigar riesgos. En Europa, se observa una combinación de estrategias que incluyen integración vertical, fabricación distribuida y alianzas estratégicas, junto con soluciones digitales que refuerzan la trazabilidad y el cumplimiento normativo.

4. Contratación y adquisiciones: agilidad como ventaja competitiva

La expansión hacia nuevos dominios —drones, sistemas autónomos, armas hipersónicas o plataformas espaciales— está redefiniendo los modelos de contratación. En Europa, iniciativas como el Programa para la Industria de Defensa Europea (EDIP) o el reglamento EDIRPA buscan acelerar los procesos de adquisición, fomentar la innovación y facilitar la entrada de proveedores no tradicionales.

En España, programas como COINCIDENTE o el apoyo del CDTI están reduciendo barreras de entrada y favoreciendo la experimentación temprana, permitiendo que startups y empresas tecnológicas participen en consorcios junto a actores consolidados.

5. Transformación de la fuerza laboral impulsada por la IA

La adopción de IA está transformando los perfiles profesionales del sector. Más allá de la contratación de especialistas, la ventaja competitiva reside en dotar a la fuerza laboral existente de habilidades híbridas, combinando conocimiento técnico, comprensión operativa y colaboración humano-IA.

En España, instrumentos como los programas de I+D+i del CDTI o las iniciativas del Ministerio de Defensa orientadas a la experimentación tecnológica, están facilitando la recualificación y el aprendizaje práctico, reduciendo la brecha entre la formación académica y necesidades reales del sector.

6. Ciberseguridad: pilar crítico de la resiliencia

La creciente digitalización y el uso extensivo de IA amplían la superficie de ataque y convierten la ciberseguridad en un habilitador estratégico del negocio. La protección de plataformas, sistemas de mando y control, cadenas de suministro digitales y entornos de datos compartidos es ya una prioridad operativa.

En España, el refuerzo de capacidades nacionales —como el Mando Conjunto del Ciberespacio o el papel del CCN—, junto con iniciativas industriales y europeas, está impulsando una adopción más transversal de la ciberseguridad, integrada desde el diseño de sistemas hasta la operación diaria.

Mirando a 2026: de la visión a la ejecución

La transformación digital en aeroespacial y defensa ha dejado de ser aspiracional para convertirse en esencial. En un entorno marcado por flotas envejecidas, restricciones de capacidad y nuevas exigencias operativas, maximizar la disponibilidad y fiabilidad de los activos existentes será tan importante como desplegar capacidades de próxima generación.

Las organizaciones que inviertan de forma decidida en infraestructura digital, talento, IA, resiliencia de la cadena de suministro y ciberseguridad, apoyándose en marcos europeos y colaboraciones público-privadas, estarán mejor posicionadas para capturar el crecimiento y afrontar los desafíos del sector en los próximos años.

Descarga el informe completo

Para profundizar en estas tendencias y conocer el análisis detallado de Deloitte sobre el futuro de la industria aeroespacial y de defensa, descarga aquí en esta página el informe “Perspectivas de la industria aeroespacial y de defensa para 2026”.

"La aceleración del sector aeroespacial y defensa en la actualidad y en los próximos años es evidente desde todos los ángulos, aviones comerciales, aeronaves de defensa, sistemas aéreos no tripulados y satélites comerciales y militares, y aun así, puede que nos estemos quedando cortos en nuestra apreciación dado el actual contexto geopolítico y las tendencias por parte de organismos supranacionales como la OTAN de exigir a sus países miembros a cumplir con los compromisos de inversión en defensa"
Eduardo Sánchez Campos, socio responsable de Industrial Products

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