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23 Encuentro del Sector Energético

IESE Business School y Deloitte han organizado, un año más, el Encuentro del Sector Energético, una cita de referencia para esta industria en España en la que se analizan los principales retos y oportunidades que afrontan Europa y nuestro país en el camino hacia la descarbonización y la seguridad energética. A lo largo de diversas mesas de debate, se abordaron cuestiones clave como la vertebración del mercado energético europeo, la fiscalidad ambiental y el papel de las distintas tecnologías en un entorno cada vez más complejo.

La vigésimo tercera edición del encuentro, celebrada bajo el título “La Transición Energética entre el mundo de ayer y de hoy: 10 años después de la COP21”, permitió reflexionar sobre cómo ha evolucionado el panorama energético global desde la cumbre de París. En esta década, el peso de las emisiones se ha desplazado hacia Asia. Dada la complejidad del reto de la descarbonización a nivel mundial, es necesario combinar diversas soluciones para daptarnos a las diferentes realidades de cada bloque. La electrificación se consolida como un elemento clave de la transición, no exenta de desafíos. En el caso de España, el elevado grado de descarbonización del sistema eléctrico contrasta con un consumo estancado y con barreras para la incorporación de nueva demanda, lo que pone de relieve la necesidad de complementar la electrificación con vectores energéticos líquidos y gaseosos desfosilizados. Aquí el reto es seguir mejorando la competitividad de estos vectores.

En este contexto, Europa se enfrenta al reto de avanzar en sus ambiciosos objetivos climáticos sin perder competitividad ni seguridad de suministro. Para ello, será clave reforzar las infraestructuras, mejorar la integración de las energías renovables y adaptar los marcos regulatorios a un sistema energético cada vez más complejo. El Encuentro puso de manifiesto que solo mediante una visión integral y un diálogo constante entre reguladores, empresas y expertos será posible convertir la transición energética en una oportunidad real para el crecimiento y la autonomía estratégica europea.

Jornada I del Encuentro del Sector Energético - martes 10 de febrero

La apertura institucional contó con la participación de Oliverio Álvarez, socio responsable de Energy, Resources & Industrials de Deloitte España; Juan Luis López Cardenete, director académico del encuentro en IESE Business School; y Miguel Gil Tertre, jefe de gabinete de la Vicepresidencia ejecutiva Teresa Ribera de la Comisión Europea. Durante su intervención, destacaron cómo el contexto energético global ha evolucionado de forma más compleja a lo previsto diez años después de la COP21. Señalaron que la transición energética no debe analizarse solamente desde la dimensión climática, sino también desde sus implicaciones tecnológicas, industriales y geopolíticas. Además, trataron otras cuestiones clave como la seguridad de suministro, los nuevos modelos retributivos o la electrificación de la red.

Uno de los ejes centrales giró en torno a la necesidad de un nuevo marco geopolítico en materia energética. Ante un escenario en el que alrededor del 80% del consumo mundial sigue dependiendo de combustibles fósiles, los recursos energéticos se han convertido en una herramienta de influencia económica y presión estratégica. Desde la perspectiva europea, se subrayó la relevancia de reforzar la resiliencia apoyándose en sus propios activos: la red eléctrica más interconectada del mundo, el liderazgo en eficiencia energética y una posición destacada en la producción y exportación de tecnologías limpias. En este contexto, la transición se plantea como una oportunidad para fortalecer la autonomía y la competitividad industrial de la UE.

El debate también abordó el desarrollo de infraestructuras y el diseño del mercado eléctrico. Se puso sobre la mesa el papel del Grid Package como palanca para impulsar la planificación coordinada de redes eléctricas e infraestructuras de hidrógeno a escala europea, consideradas críticas para garantizar la seguridad y la competitividad.

En la primera mesa redonda de la jornada, sobre las reformas para una transición eficaz y competitiva, Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol, junto con Juan Luis López Cardenete y Oliverio Álvarez, profundizaron en el impacto del nuevo contexto geoeconómico en la transición energética, marcado por el crecimiento industrial de China, el reposicionamiento estratégico de Estados Unidos y la pérdida de peso relativo de Europa en el PIB mundial, recalcando la importancia de no imponer una transición que debilite a sectores expuestos a la competencia global. Asimismo, se planteó la necesidad de apostar por soluciones como los combustibles líquidos sostenibles, poniendo siempre en el centro la seguridad del suministro y el bienestar de las personas.

La conversación sobre las reformas para conseguir esa transición eficaz y competitiva continuó con Francisco Reynés, presidente ejecutivo de Naturgy, que centró el debate en el equilibrio del “trilema energético”: seguridad de suministro, precios asequibles y la descarbonización. Señalaron que, tras la guerra de Ucrania, la seguridad se ha situado en el centro de esta agenda, tensionando el equilibrio con los otros dos objetivos. En clave tecnológica, destacaron el potencial inmediato del biometano en España (aún con baja penetración) como vía de descarbonización apoyada en infraestructuras existentes. También incidió en la relevancia de una regulación estable para las redes eléctricas y gasistas, así como en mecanismos como los pagos por capacidad, esenciales para garantizar que el sistema disponga de respaldo suficiente en momentos de necesidad.

El cierre de la primera jornada del 23 IESE Energy estuvo marcado por dos mesas consecutivas centradas en los grandes desafíos estructurales del sector energético: la disrupción de los mercados mayoristas y minoristas y las reformas necesarias para acelerar una transición energética eficaz y competitiva.

Mercados mayoristas y minoristas: un sistema cada vez más complejo

La primera mesa, moderada por Manuel Blanco, socio de Deloitte, abordó la profunda transformación de los mercados energéticos en un contexto de fuerte penetración de renovables, electrificación de la demanda y digitalización. En el debate participaron Carmen Becerril, presidenta de OMEL/OMIE; Raúl Yunta, presidente de MIBGAS; Íñigo Bertrand, CEO de Edison Next; y Mariola Martínez, directora general de niba.

Los ponentes coincidieron en que los mercados eléctricos y gasistas, diseñados para un sistema estable y centralizado, operan hoy en un entorno mucho más volátil e interdependiente. En el mercado mayorista, esta nueva realidad se traduce en señales de precio más extremas, un mayor peso de los servicios de ajuste y una creciente relevancia de la flexibilidad. En paralelo, el mercado minorista evoluciona hacia nuevos modelos basados en autoconsumo, comunidades energéticas, agregadores y productos más dinámicos, con un consumidor cada vez más activo.

El PNIEC fue uno de los ejes del análisis, subrayándose la necesidad de adaptar la planificación energética a la realidad operativa del sistema y de diseñar señales de precio que mantengan la eficiencia del mercado sin comprometer la seguridad de suministro. En el ámbito del gas, se destacó tanto el impacto de los factores geopolíticos a corto plazo como el reto de avanzar hacia mercados organizados de gases renovables como elemento clave de la transición energética.

Reformas estructurales para una transición eficaz y competitiva

La mesa final de la jornada estuvo moderada por Carlos Tallón, socio de Deloitte, y reunió a Rafael Mateo, consejero de Acciona Energía; Mario Ruiz-Tagle, CEO de Iberdrola España; y Pedro Vasconcelos, consejero delegado de EDP España y miembro del Executive Board de EDP.

El debate se centró en las reformas necesarias para garantizar que la transición energética avance con criterios de competitividad y realismo, en un contexto marcado por la volatilidad, las tensiones geopolíticas y la presión sobre las infraestructuras. Los ponentes coincidieron en la importancia de contar con marcos regulatorios predecibles y una planificación alineada con la demanda, reforzando la electrificación como pilar fundamental del proceso.

Se abordó también el papel de las energías renovables y del almacenamiento, poniendo el acento en la necesidad de distinguir entre soluciones que aportan valor real al sistema y aquellas que no lo hacen. La seguridad de suministro, el papel de la energía nuclear, los mercados de capacidad y las limitaciones de las redes eléctricas y de los procesos de conexión se identificaron como elementos críticos que requieren decisiones claras y coordinadas.

Del diagnóstico a la acción

La primera jornada del 23 IESE Energy dejó un mensaje común: la transición energética no depende solo de objetivos ambiciosos, sino de la capacidad de adaptar los mercados, la regulación y las infraestructuras a un sistema cada vez más complejo. La coordinación entre generación, demanda, redes y nuevos modelos de mercado será determinante para avanzar hacia un sistema energético competitivo y sostenible. 

Jornada II del Encuentro del Sector Energético - miércoles 11 de febrero

La segunda jornada del 23 IESE Energy comenzó con la participación de Oliverio Álvarez y Juan Luis López Cardenete, esta vez acompañados de Rocío Prieto, directora de Energía de la CNMC, que abordaron las prioridades regulatorias en un momento de fuertes retos para el sector. Se destacó el trabajo del regulador en la revisión de las metodologías retributivas de electricidad y gas con el objetivo de ofrecer estabilidad y seguridad jurídica a las inversiones en redes. También se subrayó la aprobación de nuevas circulares de acceso para generación y demanda, la publicación de mapas de capacidad y el impulso a un modelo de acceso flexible que permita optimizar el uso de las infraestructuras ya existentes.

La primera sesión, dirigida por Laureano Álvarez, socio de Deloitte España, contó con la participación de Luis Cabra, director general de Transición Energética de Repsol, Vicente Cortés Galeano, presidente de honor de Inerco, y José Luis Gil, director general de gases renovables de Naturgy. La conversación se centró en las barreras que dificultan la transición energética en el transporte y la industria. Los ponentes coincidieron en la necesidad de fijar objetivos realistas y acompasados al grado de madurez tecnológica, advirtiendo del riesgo de imponer metas difíciles de cumplir que puedan afectar a la competitividad industrial europea, especialmente cuando Europa representa una parte reducida de las emisiones globales. Se debatió sobre el papel de la electrificación, los combustibles renovables, la captura de CO₂ y el potencial del biometano como solución inmediata y complementaria, apoyada en infraestructuras existentes. Como cierre del panel, subrayaron la importancia de simplificar la regulación, reducir los costes asociados al CO₂ y facilitar garantías financieras que permitan acelerar inversiones y evitar que la industria europea pierda atractivo frente a otras regiones.

Infraestructuras e interconexiones: una oportunidad estratégica para la Península Ibérica

La jornada continuó con una mesa centrada en el papel de las infraestructuras energéticas y las interconexiones como palanca estratégica para la transición energética en España y Portugal. Bajo el título “Oportunidad única para España y Portugal: ¿son energéticamente permeables los Pirineos?”, el debate estuvo dirigido por Oliverio Álvarez, de Deloitte, y contó con la participación de Rodrigo Costa, presidente y CEO de REN; Roberto García Merino, consejero delegado de Redeia; y Arturo Gonzalo Aizpiri, consejero delegado de Enagás.

Los ponentes coincidieron en que la Península Ibérica se encuentra ante una oportunidad histórica, fruto de la apuesta sostenida por las energías renovables y la calidad de las infraestructuras. Esta posición abre la puerta tanto a atraer nueva industria intensiva en energía como a exportar energía limpia, segura y competitiva al resto de Europa, reforzando al mismo tiempo la seguridad de suministro.

El debate puso el foco en la necesidad de avanzar hacia un mercado energético europeo más integrado, donde las interconexiones eléctricas, gasistas y de hidrógeno juegan un papel clave. En este contexto, la permeabilidad de los Pirineos, por tierra y por mar, se identificó como uno de los grandes retos pendientes, junto con los largos plazos de desarrollo de las infraestructuras y la complejidad de los procesos regulatorios y de autorización.

Desde una perspectiva ibérica, se destacó la buena coordinación entre España y Portugal, así como el potencial de mejora en las conexiones con Francia y el resto de Europa. Los ponentes subrayaron la importancia de avanzar hacia una mayor homogeneidad regulatoria a nivel europeo, tanto en el reconocimiento de costes como en los criterios técnicos y administrativos, para acelerar el despliegue de infraestructuras estratégicas.

La mesa abordó también el papel de las interconexiones con terceros países, como Marruecos, y el futuro de las infraestructuras de gas natural en un contexto de transición hacia los gases renovables y el hidrógeno. En conjunto, el debate dejó claro que las infraestructuras no son solo un elemento técnico, sino un factor decisivo para convertir el potencial energético de la Península Ibérica en una ventaja competitiva real para Europa.

En resumen, el encuentro evidenció la complejidad de la transición energética y la necesidad de un enfoque integral que combine descarbonización, competitividad y seguridad energética. Europa afronta el reto de alinear sus ambiciosos objetivos climáticos con una estrategia industrial viable, en un contexto marcado por la evolución tecnológica, la presión geopolítica y la transformación de los mercados.

Como señaló Oliverio Álvarez en su intervención de cierre, la conversación ha cambiado de forma significativa. En el ámbito eléctrico, el foco ha dejado de estar únicamente en la generación para centrarse en la integración: la capacidad real del sistema para incorporar las energías renovables de forma eficiente, aprovechar mejor la red eléctrica y garantizar la seguridad de suministro. La integración ha sido, de hecho, uno de los ejes transversales que ha marcado buena parte de los debates y sobre el que se esperan avances tangibles en el próximo año.

En paralelo, en el mundo de las moléculas, tanto los gases renovables como los combustibles líquidos sostenibles, el gran desafío sigue siendo el precio. La competitividad de estas soluciones será determinante para su despliegue a gran escala, un ámbito en el que también se prevé una evolución relevante en los próximos meses.

El consenso entre los expertos es claro: la acción debe ser rápida, coordinada y basada en el diálogo constante entre reguladores, empresas y especialistas. Solo así será posible abordar estos retos con realismo y convertir la transición energética en una oportunidad para construir un futuro energético sostenible y competitivo para Europa.

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