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Lo que en un principio se consideró un ajuste táctico en la política arancelaria, evolucionó hacia una transformación estructural del comercio global. Los aranceles, los controles a la exportación de tecnologías estratégicas y las restricciones a la inversión, producen una reconfiguración de las cadenas de suministro y las decisiones corporativas.
Este escenario implica que las organizaciones amplíen su perspectiva en cada una de las industrias para mitigar todo tipo de impactos, sin dejar de lado que la revisión del T-MEC es determinante para la configuración de las cadenas de suministro en la región.
Es momento de que las empresas se enfoquen en objetivos como reducir costos, fortalecer el cumplimiento normativo y evitar sanciones en un entorno de mayor complejidad por lo que hay que monitorear permanentemente las decisiones arancelarias y su relación con la política tecnológica, fiscal, industrial y de seguridad económica.
El nuevo paradigma implica que el acceso directo a conocimiento especializado y la colaboración multidisciplinaria sean determinantes para anticipar riesgos, identificar oportunidades y convertir la disrupción en una ventaja estratégica. Consulte el informe completo y conozca lo que los líderes deben saber para cada industria.