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El fenómeno de El Niño se ha fortalecido durante 2026 y diversos organismos internacionales advierten que podría ubicarse entre los eventos más intensos observados desde 1950.
Para Centroamérica, Panamá y República Dominicana, el principal riesgo no proviene de mayores lluvias, sino de una combinación de sequías, estrés hídrico y temperaturas elevadas que podrían afectar sectores clave de la economía durante 2026 y, especialmente, en 2027.
En este reporte analizamos las principales vías mediante las cuales el fenómeno podría trasladarse a la actividad económica: restricciones operativas en el Canal de Panamá, una mayor dependencia de generación eléctrica térmica, afectaciones a la producción agropecuaria en el Corredor Seco y presiones inflacionarias derivadas del encarecimiento de alimentos, energía y costos logísticos. Los impactos no serían uniformes entre países, por lo que identificar las áreas de mayor vulnerabilidad resulta fundamental para la planeación empresarial y la formulación de políticas públicas.
Asimismo, presentamos una evaluación de riesgos por país y una serie de escenarios para 2026-2027, considerando que los mayores efectos económicos suelen materializarse con rezago sobre los embalses, las cosechas, los precios y la logística regional. El estudio ofrece una perspectiva integral sobre los posibles impactos de El Niño y las acciones que podrían fortalecer la resiliencia económica de la región frente a este desafío climático.