El Servicio de Rentas Internas (SRI) del Ecuador, mediante la Circular nro. NAC DGECCGC26 00000001 de 25 de marzo de 2026, se pronunció sobre la aplicabilidad del Importe B del Pilar Uno de la OCDE en materia de precios de transferencia. El mensaje central del pronunciamiento es claro: el Importe B no ha sido adoptado en Ecuador y, en consecuencia, no puede ser aplicado en el ámbito interno.
El Importe B constituye una iniciativa de la OCDE orientada a simplificar la aplicación del principio de plena competencia en operaciones básicas de comercialización y distribución, particularmente aquellas realizadas por distribuidores de riesgo limitado que desarrollan funciones rutinarias, no aportan intangibles relevantes y no asumen riesgos económicamente significativos. Para estos casos, el enfoque propone la utilización de márgenes estandarizados de rentabilidad sobre ventas (margen operativo o EBIT), definidos dentro de rangos predeterminados que buscan reflejar resultados de plena competencia para este tipo de actividades. Dichos márgenes no son uniformes, sino que varían en función de factores objetivos, tales como el sector económico en el que opera el distribuidor, la intensidad de activos utilizados, el nivel de gastos operativos en relación con las ventas y el perfil funcional y de riesgos asumidos. Cuando se cumplen estos criterios, los márgenes resultantes se consideran compatibles con el principio de plena competencia, sin necesidad de realizar estudios extensos de comparabilidad, funcionando de forma análoga a un safe harbour en jurisdicciones que lo adopten expresamente. No obstante, la propia OCDE ha señalado que este enfoque es opcional y que su aplicación depende de que cada país decida incorporarlo expresamente en su normativa interna.
En este contexto, el SRI precisa que las operaciones entre partes relacionadas en Ecuador deben analizarse exclusivamente con base en las metodologías previstas en la Ley de Régimen Tributario Interno, su Reglamento y las resoluciones vigentes, reconociendo a las Directrices de la OCDE únicamente como una referencia técnica. En consecuencia, al no existir un acto normativo que incorpore el Importe B al ordenamiento jurídico ecuatoriano, este no puede ser utilizado como sustento válido para la determinación de márgenes de plena competencia.
En definitiva, la circular deja en evidencia que cualquier mecanismo de simplificación en materia de precios de transferencia requerirá una adopción normativa expresa en el ámbito local, manteniéndose, por ahora, la plena aplicación de los métodos tradicionales y de las disposiciones antiabuso vigentes.
The Ecuadorian Tax Administration or Internal Revenue Service (Servicio de Rentas Internas – SRI by its name in spanish), through Circular N°. NAC DGECCGC26 00000001 of 25 March 2026, ruled on the applicability of OECD Pillar One Amount B in transfer pricing. The central message of the pronouncement is clear: Amount B has not been adopted in Ecuador and, consequently, has no legal effects or binding nature, neither for taxpayers nor for the Tax Administration.
Amount B is an OECD initiative aimed at simplifying the application of the arm's length principle in basic marketing and distribution operations, particularly those carried out by limited-risk distributors who perform routine functions, do not contribute relevant intangibles and do not assume economically significant risks. For these cases, the approach proposes the use of standardized margins of return on sales (operating margin or EBIT), defined within predetermined ranges that seek to reflect arm's length results for this type of activity. These margins are not uniform, but vary depending on objective factors, such as the economic sector in which the distributor operates, the intensity of assets used, the level of operating expenses in relation to sales and the functional and risk profile assumed. When these criteria are met, the resulting margins are considered compatible with the arm's length principle without the need to carry out extensive comparability studies, operating in an analogous way to a safe harbour in jurisdictions that expressly adopt it. Nevertheless, the OECD has emphasized that Amount B is optional and that its application depends on each jurisdiction’s decision to explicitly incorporate it into its domestic legislation.
In this context, the SRI clarifies that related‑party transactions in Ecuador must be analyzed exclusively in accordance with the methodologies established under the Internal Tax Regime Law, its Regulations, and the resolutions currently in force, recognizing the OECD Transfer Pricing Guidelines solely as a technical reference. Consequently, in the absence of a specific regulatory instrument incorporating Amount B into the Ecuadorian legal framework, it cannot be used as a valid basis for determining arm’s length margins.
In conclusion, the Circular underscores that any simplification mechanism in the area of transfer pricing would require an express regulatory adoption at the local level. Until such adoption occurs, the traditional transfer pricing methods and the existing anti‑abuse provisions remain fully applicable.