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Perspectivas económicas de Argentina (Julio 2026)

Las reservas superan las metas del FMI y el financiamiento privado en dólares alcanza niveles récord durante 2026.

 

La economía argentina atraviesa una etapa de fortalecimiento de sus principales variables macroeconómicas, con mejoras visibles en el frente externo, la estabilidad cambiaria y el ordenamiento fiscal. Durante el primer semestre de 2026, las reservas netas internacionales aumentaron aproximadamente USD 5.800 millones, mientras que bajo la metodología utilizada por el FMI el incremento alcanzó cerca de USD 9.200 millones, permitiendo superar la meta de acumulación prevista para junio. De mantenerse esta dinámica, Argentina también se encontraría en condiciones de cumplir con el objetivo de reservas establecido para el cierre del año. La mejora responde a una combinación de compras de divisas por parte del Banco Central, estabilidad cambiaria y una mayor capacidad de generación de dólares por parte de la economía.

El fortalecimiento de las reservas se produce en un contexto de creciente ingreso de emisión de deuda corporativa y una recuperación sostenida de las fuentes de financiamiento en dólares. En el primer semestre de 2026, las emisiones de Obligaciones Negociables (ON) alcanzaron aproximadamente USD 8.200 millones, constituyendo el mayor registro para ese período en al menos una década y superando incluso el récord observado durante 2025. Este fenómeno refleja una mayor capacidad del sector corporativo para acceder al mercado de capitales y desempeña un papel central en la disponibilidad de divisas de la economía. A ello se suma la expansión de los préstamos en moneda extranjera, que continúan aportando recursos para financiar inversión y actividad productiva.

Las perspectivas para el balance cambiario continúan siendo favorables. Las estimaciones muestran que la cuenta corriente cambiaria podría registrar en 2026 un superávit cercano a USD 4.800 millones, impulsado principalmente por una balanza comercial positiva de USD 29.200 millones. En este escenario, y considerando los ingresos financieros previstos, las reservas brutas podrían aumentar hasta USD 16.000 millones durante el año, dependiendo de las necesidades de financiamiento del Tesoro y de los flujos de capital del sector privado. Esta evolución contribuiría a consolidar la estabilidad macroeconómica y fortalecer la capacidad de respuesta frente a eventuales shocks externos.

La consolidación fiscal sigue siendo uno de los principales pilares del programa económico. Argentina cerró 2025 con un superávit primario de 1,4% del PBI y un superávit financiero de 0,2% del PBI, mientras que para 2026 la meta acordada con el FMI vuelve a establecer un superávit primario de 1,4% del PBI. Durante el primer semestre, el resultado acumulado alcanzó 0,6% del PBI, apenas por debajo del nivel consistente con una trayectoria lineal hacia el objetivo anual. Si bien el cumplimiento de la meta requerirá un esfuerzo adicional en la segunda mitad del año, el resultado continúa mostrando un nivel de disciplina fiscal significativamente superior al observado en años anteriores.

La mejora de las cuentas externas y fiscales se complementa con una desaceleración gradual de la inflación y una reducción del riesgo país. La inflación mensual volvió a ubicarse por debajo del 2% durante el segundo trimestre y las proyecciones sugieren que continuará descendiendo en los próximos meses, aunque a un ritmo más moderado. Paralelamente, la reducción del riesgo país hacia niveles cercanos a los 400 puntos básicos refleja una mejora en la percepción de los mercados sobre la sostenibilidad macroeconómica de Argentina. La combinación de superávit fiscal, acumulación de reservas, estabilidad cambiaria y mayor acceso al financiamiento privado configura un escenario considerablemente más sólido para la economía argentina en comparación con años anteriores. 

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