El reciente proyecto de Ley ingresado el 22 de abril de 2026, constituye una de las reformas tributarias más amplias de los últimos años en Chile, al integrar en un solo cuerpo legal medidas estructurales y transitorias, con foco en:
La reducción gradual del Impuesto de Primera Categoría hasta un 23% permanente en 2029 y la reintegración total del sistema revierte parte del diseño post‑2020, disminuyendo la carga tributaria efectiva de empresas y accionistas.
La eliminación del mecanismo de restitución del 35% del crédito IDPC mejora la competitividad tributaria de Chile frente a estándares OCDE y reduce distorsiones en decisiones de inversión. El nuevo régimen de invariabilidad tributaria por 25 años para inversiones sobre USD 50 millones refuerza la certeza jurídica, especialmente en sectores intensivos en capital (minería, energía, infraestructura).
Impacto esperado: mayor atracción de inversión local y extranjera, reducción del costo de capital y mejora en decisiones de planificación de largo plazo.
La eliminación del impuesto único del 10% a ganancias bursátiles restituye el carácter de ingreso no renta, fortaleciendo la profundidad del mercado de capitales.
El impuesto sustitutivo al FUR, STUT y excesos de retiros permite cerrar estructuras históricas con una tasa preferente del 10%, facilitando ordenamiento patrimonial.
Impacto esperado: mayor liquidez del mercado, simplificación de estructuras societarias y liberación de utilidades retenidas.
El nuevo crédito tributario por contratación de trabajadores (art. 33 ter LIR) reduce directamente el costo laboral, con foco en salarios bajos y medios.
Su imputación amplia (PPM, IVA e IDPC) mejora la efectividad del incentivo.
En contraposición, la eliminación de la franquicia SENCE cambia el paradigma de capacitación hacia gasto deducible, con impacto directo en grandes empleadores.
Impacto esperado: estímulo a la contratación formal, especialmente en pymes, junto con una reorganización del modelo de capacitación empresarial.
La exención transitoria de IVA en la venta de viviendas nuevas por 12 meses busca reactivar un sector altamente afectado.
El nuevo régimen DFL 2, con reducción del metraje y un impuesto único del 5% sobre arriendos, introduce mayor control tributario y reduce ventajas extensivas del régimen anterior.
Impacto esperado: impulso de corto plazo a la demanda inmobiliaria, junto con un reordenamiento estructural del mercado de renta habitacional.
El sistema de repatriación de capitales (7% o 10%) y las condonaciones TGR apuntan a aumentar recaudación sin elevar impuestos permanentes.
Se refuerza el control y la trazabilidad, con agravantes penales por no acogimiento.
Impacto esperado: aumento de recaudación transitoria y ampliación de la base tributaria formal.