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El régimen de admisión temporaria

Economía y Mercado 16/12/2013

En momentos en que los temas de comercio exterior ocupan buena parte de la agenda a nivel regional y teniendo en cuenta que los tributos representan un área clave en esta materia, nos pareció oportuno hacer referencia a algún aspecto vinculado a esta problemática. 

1. Introducción 
En este sentido, el presente artículo pretende repasar algunas de las particularidades del régimen de Admisión Temporaria (AT) vigente en nuestro país. 

2. ASPECTOS GENERALES 
Si bien se trata de un régimen de larga data en Uruguay, el mismo ha sufrido varios cambios con el transcurso del tiempo. Actualmente, la posibilidad de hacer uso del mecanismo de importación en AT se encuentra establecida en la Ley 18.184 del 6 de noviembre de 2007, que fuera posteriormente reglamentada por el Decreto 505/009. 
En ambas normas se define el régimen como la introducción a plaza, exenta de tributos, de mercaderías extranjeras procedentes del exterior del territorio aduanero nacional, con un fin determinado, ajeno al consumo, para ser reexpedidas, dentro del plazo que fije la reglamentación, sea en el estado en que fueron introducidas o después de haber sido objeto de una transformación, elaboración, reparación o agregación de valor determinados, con efectiva ocupación de mano de obra. 
Corresponde agregar que el artículo 2 del Decreto 505/009 dispone que la introducción de bienes al país al amparo del régimen de AT, podrá ser realizada directamente por las empresas industriales o por intermedio de empresas comerciales. 
El mencionado artículo establece, además, cuáles son los bienes alcanzados por el beneficio, mencionando los siguientes: 

- Materias primas e insumos intermedios. 
- Partes, piezas, motores, equipos y materiales. 
- Envases y material para empaque. 
- Matrices, moldes y modelos. 
- Productos que se consumen en el proceso productivo o en el control de calidad, sin incorporarse al producto terminado pero que intervienen directamente en la elaboración y en contacto con el producto a exportar (no comprende los repuestos de máquinas y equipos). 
- Elementos, equipos o materiales necesarios para el soporte de software, programaciones o información relativa a las tecnologías de la información. 
- Máquinas y equipos de cualquier origen, que ingresen temporalmente para su reparación, mantenimiento o actualización. 

3. PLAZOS Y PROCEDIMIENTOS DE CANCELACIÓN 
Las empresas interesadas en importar haciendo uso del mecanismo de AT deben realizar el trámite correspondiente ante el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU). 
Una vez que dicho organismo haya verificado el cumplimiento de los requisitos y formalidades legales, emitirá la autorización comunicándola de inmediato a la Dirección Nacional de Aduanas y a la empresa solicitante. 
Luego, el plazo establecido en la normativa para el cumplimiento total de cada operación de AT es de 18 meses, contados a partir de la referida fecha de autorización por parte del LATU. 
No obstante, el Poder Ejecutivo cuenta con la potestad, "en casos excepcionales debidamente justificados y acreditados", de prorrogar dicho plazo por hasta 18 meses improrrogables, previa solicitud fundada de la parte interesada ante el LATU antes de los 90 días previos al vencimiento del plazo original. 
En el transcurso del plazo original, o de su prórroga cuando corresponda, las operaciones de AT podrán cancelarse mediante cualquiera de los siguientes procedimientos: 

a) su descarga en la exportación con la correspondiente afectación de las operaciones de que se trate. A tales efectos, se considerará como fecha de exportación la de la numeración del respectivo Documento Único Aduanero (DUA); 
b) la importación definitiva de las mercaderías importadas; 
c) la reexportación de mercaderías en el mismo estado en que fue importada; 
d) faltante por fuerza mayor; 
e) destrucción o donación por deterioro. 

Sin embargo, los procedimientos mencionados en los literales b) -cuando la importación definitiva se realice dentro de los últimos 6 meses del primer plazo de 18 meses- y c), requieren autorización previa por parte del Ministerio de Industria (MIEM), que deberá ser solicitada en forma fundada ante el LATU. 
La normativa dispone, además, que dichas operaciones deban ser de carácter excepcional y que la reiteración de las mismas por parte de una misma empresa podrá considerarse como una desviación del régimen, pudiendo el MIEM no autorizarla. 
Mientras tanto, los deterioros o faltantes por casos fortuitos o de fuerza mayor, deberán ser comunicados inmediatamente al LATU para que este proceda a su verificación. 

4. SANCIONES POR INCUMPLIMIENTO 
Si bien el ahorro en materia tributaria derivado de la utilización del régimen de AT puede ser importante, también lo son las sanciones a las que se expone el contribuyente en caso de incumplimientos en esta materia. 
En primer lugar, las empresas que habiendo importado mercaderías en AT no las cancelen dentro del plazo de cumplimiento, serán objeto de inspección por parte del LATU, que verificará y cuantificará los bienes en cuestión. 
Sobre la base de las constataciones efectuadas por el LATU, la Dirección Nacional de Aduanas exigirá a las empresas con saldos pendientes de cancelación, el pago de los tributos, con los anticipos, actualizaciones, multas y recargos que correspondan desde la fecha de numeración del Despacho Aduanero. 
Las mismas consecuencias tendrá la constatación de excedentes o faltantes de stock no fundados técnicamente a juicio del LATU. 
Por otro lado, cuando lo que se constate sea la comercialización en el mercado interno de mercaderías ingresadas en AT, sin la previa importación definitiva autorizada por el MIEM, éste aplicará a los infractores una multa equivalente al 100% del valor CIF del faltante de stock, sin perjuicio del pago de los tributos de importación, actualizaciones, multas y recargos que correspondan. 
Vale mencionar por último que el Artículo 6 del Decreto 505/009 establece que las mercaderías ingresadas temporalmente deberán estar claramente identificadas y separadas tanto entre sí como de otras mercaderías ingresadas en régimen general, o adquiridas en plaza. 

5. MECANISMOS ALTERNATIVOS 
Además del régimen de AT, los industriales uruguayos cuentan con dos procedimientos adicionales destinados a reducir la carga tributaria aduanera, a los que haremos referencia brevemente para completar nuestro comentario. 
Se trata de los mecanismos de Toma de Stock y de Régimen Devolutivo (o Draw Back) y son definidos de la siguiente manera en la misma normativa: 
Toma de stock es la posibilidad de reponer bienes importados en régimen general, por la importación de similares, libres de tributos y gravámenes, cuando los mismos se hayan utilizado como insumo para transformación, elaboración, reparación o agregación de valor determinados en el país, con efectiva ocupación de mano de obra, de productos exportados. 
Draw back es la posibilidad de reclamar la restitución de tributos y gravámenes abonados por la importación en régimen general de todos los bienes que, por definición puedan importarse en AT, que se utilizaron en el país, en la elaboración, transformación, reparación o agregación de valor, con efectiva ocupación de mano de obra, de productos destinados a la exportación. 
La diferencia entre ambos mecanismos y la AT es en principio de carácter financiero, ya que mientras en la AT la importación se realiza directamente exenta de tributos, en los otros dos mecanismos, en primera instancia los mismos son abonados, recuperándose luego mediante la toma de stock o la solicitud de devolución. 

Material preparado en el Departamento de Asesoramiento Impositivo y Legal de Deloitte.

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