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Se profundizará la concentración del negocio bancario en Uruguay

Casi diez años después de la última crisis en el sistema bancario uruguayo, la cantidad de instituciones es mucho menor, se redujo la red de sucursales y también se achico la plantilla de empleados, pero el volumen de negocios aumentado y se concentró.

Deloitte realiza esas constataciones en un análisis titulado "El sistema financiero en Uruguay, una perspectiva histórica"; al que accedió Búsqueda. La consultora afirma que los efectos que derivaron de dicha crisis "se han prolongado en el tiempo" y hoy existe un sistema "con mucho menos bancos, con un peso más grande de los bancos líderes y con cambios relevantes en esos liderazgos".

A comienzos de 2002 varias entidades enfrentaron una corrida de depositantes y las dificultades se agravaron a raíz de maniobras fraudulentas en algunas instituciones. En un contexto de pérdida de confianza, los retiros se generalizaron y afectaron también a los bancos oficiales. La corrida se detuvo tras un feriado bancario decretado por el Poder Ejecutivo durante el cual se aprobó por ley una reprogramación del vencimiento de los plazos fijos en dólares en los oficiales Bancos República (BROU) e Hipotecario, y fue suspendida la actividad de las entidades privadas insolventes. Meses después, varias de esas instituciones privadas y la cooperativa de ahorro y crédito Cofac cerraron definitivamente.

Para su análisis Deloitte tuvo en cuenta la información del BROU, de todos los bancos privados y de Cofac.

Concentración. A fines de 2001 había en Uruguay 20 instituciones privadas, considerando a esa cooperativa, recuerda, y señala que "luego de la crisis quedaron 15 y este número ha venido descendiendo progresivamente hasta llegar en la actualidad a tener 11 bancos privados con distintos grados de operación en el país”

"Esta evolución también se puede notar en el nivel de empleados y las sucursales del sistema, que bajaron dramáticamente fruto de la crisis para luego recuperarse paulatinamente con el incremento de la actividad, aunque sin llegar a los niveles previos", añade Deloitte. No obstante, remarca que esa "disminución de la cantidad de jugadores no ha provocado una caída en la actividad y por tanto de dinero manejado por las instituciones financieras" de la plaza local.

Este "achicamiento en la cantidad de jugadores" trajo si un "aumento considerable de la concentración bancaria,” indica. El peso que el BROU y las cinco instituciones privadas mas grandes tienen en el volumen de negocios de depósitos y créditos a empresas no financieras y a particulares paso de 67% a fines de 2000 hasta 92% en junio de este año. En el mercado privado, la participación de esas cinco entidades más relevantes pasó de 53% a 85% en esos mismos períodos.

Liderazgo. La consultora observa que hubo además un cambio en la lista de bancos que dominaron el mercado a lo largo del tiempo.

Antes de la crisis el sistema era "liderado por instituciones locales y regionales", como el antiguo Comercial y los bancos Galicia y de Crédito. Pero -agrega- en los años siguientes se produjo un "cambio importante" en el que los bancos de propiedad internacional se transformaron en los ‘principales jugadores’: Nuevo Banco Comercial, ABN-Amro y Santander fueron líderes en su momento.

Después de la crisis económica internacional de 2008 y 2009 se produjo una "consolidación" del Santander como líder del sector privado" con la adquisición de ABN-Amro y más recientemente la compra de las operaciones del Credit Agricole en Uruguay por parte de BBVA, que ubico a esta última entidad en el segundo lugar en el sector privado. Deloitte remarca también la aparición en los últimos anos del HSBC como, un ‘Jugador relevante’ en el mercado local.

Perspectivas. Mirando al futuro, la consultora visualiza pocas modificaciones en la estructura del sistema local, si bien cree que se profundizara la concentración.

"(...) En el marco actual no prevemos modificaciones drásticas sobre la composición del mismo, al menos en el corto plazo. Los posibles cambios a nivel de la propiedad de los bancos tanto sea por compras o por fusiones creemos que pueden venir mas asociadas a estrategias de reposicionamiento global o regional que por movimientos propios en Uruguay", afirma.

Con respecto a la concentración del sistema, "seguramente por la presión competitiva y la inversión que están haciendo los bancos actualmente en Uruguay (que se puede observar entre otros factores en contratación de personal y apertura de sucursales) seguiremos observando buenos crecimientos de la mayoría de los jugadores, por lo que seguramente el nivel de concentración continúe aumentando aunque en guarismos leves. Salvo claro está que se produzcan operaciones de compra que puedan alterar el mercado," analiza.

Dado el “tamaño del mercado y los costos de entrada al país” Deloitte considera que no es "alta" la posibilidad de que ingresen nuevos bancos al sistema desde el exterior “con esquemas de crecimiento orgánico.” Los nuevos jugadores podrían surgir de "empresas que ya operan en el país pero en otros segmentos, como ha sucedido en Latinoamérica," aunque no necesariamente prestando servicios financieros como un banco estrictamente.

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