This site uses cookies to provide you with a more responsive and personalised service. By using this site you agree to our use of cookies. Please read our cookie notice for more information on the cookies we use and how to delete or block them

Agregar a favoritos Correo electrónico Imprimir esta página

El rol del consultor en épocas de crisis

 La revista Capitales publicó un artículo sobre: El rol del consultor en épocas de crisis, elaborado por Pablo Lieker, socio director de Consultoría de Deloitte Perú. En la publicación se explica el papel que debe cumplir el consultor para afrontar amenazas y convertirlas en oportunidades.

A continuación la réplica de la nota

Para la cultura china toda crisis trae implícita una oportunidad. Si tomamos este adagio como punto de partida para analizar el rol del consultor en el nuevo escenario global, debemos señalar que hoy más que nunca su labor pasa por entender el negocio de sus clientes y detectar – con una visión anticipada de los cambios - esas oportunidades para brindar soluciones y ayuda en los temas que realmente tienen un impacto fuerte en el corazón del negocio. 

Adicionalmente a esto, un buen consultor debe estar preparado para bruscas fluctuaciones en los requerimientos de servicios. Esto se debe básicamente a que en la vorágine de trabajo actual, los cambios continuos en los escenarios de negocio es algo muy común. No sólo a nivel de aplicación del conocimiento y la experiencia, sino también a nivel de la inteligencia emocional para poder desenvolverse con mayor soltura.

En este nuevo escenario, las cualidades que identifican a un buen consultor de negocios son varias, pero entre las más destacadas se encuentran el tener una actitud totalmente orientada al servicio; contar con profundo conocimiento del negocio de los clientes con los cuales interactúa; ser sumamente flexible a las alternancias y requerimientos del mercado; pero, por sobre todas las cosas, un buen consultor siempre debe ser proactivo.

 

 Un buen consultor sabe cómo generar valor a una organización 

 

El saber generar valor a una organización tiene como punto de partida el expertise o las competencias. La generación de valor a una organización pasa por el simple hecho de lograr un matching entre el conocimiento que el consultor debe tener del entorno en el cual se desarrolla la actividad del cliente y el entendimiento del negocio. Al lograr esta situación, el consultor sólo tiene que sumar su expertise en entregar soluciones y alternativas que mejoren el status quo actual del cliente y que eso le produzca beneficios tangibles y de corto plazo.  

 

El aspecto más difícil de lograr en épocas de crisis es encontrar el punto de equilibrio del negocio para no invertir por demás, pero tampoco quedarse atrás y perder posicionamiento de mercado. Aunque es importante señalar que para los que tenemos experiencia en el rubro de la consultoría, la crisis es una constante. El consultor habita en un mundo de servicios donde la crisis es un tema con el que se convive a diario, ya que no se da en una escala de impacto generalizado, sino que los clientes recurren a nosotros para que les ayudemos a resolver problemas – lo que podríamos considerar como mini crisis- y en función de resolver efectivamente estas situaciones, es que nuestros servicios poseen un alto valor agregado, que en épocas de crisis global como las que estamos viviendo, sólo nos permiten seguir creciendo y aplicando la experiencia que forjamos día a día.

 

 Épocas de crisis, ¿oportunidad o amenaza para los consultores? 

 

Desde nuestro entender, siempre es una oportunidad. Un consultor con las características mencionadas es el perfil más apto para este tipo de situaciones. ¿Por qué? Básicamente porque la consultoría es un negocio en el cual se va tomando la experiencia de trabajar con muchas variables desconocidas y con planeamientos de baja visibilidad futura, con lo cual la flexibilidad y la ductilidad son las características que nos permiten estar siempre un paso adelante. En épocas de crisis las compañías se posicionan en tres direcciones:

  • Mantener el estado actual sin moverse demasiado hasta ver que va a suceder.
  • Reducirse al máximo posible para evitar cualquier impacto fuerte que pueda no permitirle seguir operando
  • Finalmente, aquellos que ven la oportunidad de invertir y crecer para reposicionarse durante y después de la crisis.

Nosotros estamos preparados para poder agregar valor a las organizaciones en cualquiera de los 3 estadios, de tal manera que se pueda generar valor para los accionistas.



 

Última actualización: