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La Casa Blanca culpa al Congreso del récord de deportaciones

Publicado en Z 101
1 de febrero, 2013
Por: EFE

El portavoz Jay Carney confirmó que varios funcionarios de la Administración mantuvieron una conferencia con líderes empresariales que están a favor de la reforma migratoria

La directora del Consejo de Política Interior de la Casa Blanca, Cecilia Muñoz, culpó este jueves de nuevo al Congreso del número récord de deportaciones llevadas a cabo por la Administración de Barack Obama.

En un foro online con líderes hispanos, Muñoz respondió a preguntas de los asistentes y aseguró que la deportación del millón y medio de inmigrantes indocumentados realizadas desde que Obama asumió el cargo responde a las obligaciones que le impone el Legislativo.

"El trabajo del Gobierno es hacer lo que el Congreso le dice que haga. El Congreso, en virtud de las leyes de inmigración que tenemos ahora, nos obliga a deportar a la gente que es 'deportable' y le da al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), francamente, una gran cantidad de recursos para hacer ese trabajo", dijo Muñoz.

La responsable gubernamental subrayó que el DHS ha tratado de dar prioridad a aquellos casos en los que se vieran involucrados inmigrantes con antecedentes penales, pero advirtió de que aún así es necesaria una reforma.

"Todos somos conscientes de que estamos imponiendo y aplicando un sistema que no funciona, y nuestra tarea principal aquí es arreglarlo y para ello se requiere al Congreso de Estados Unidos", dijo Muñoz.

La hispana con mayor rango en la Casa Blanca insistió además en la necesidad de llevar a cabo la reforma con premura, y reiteró que la intención del presidente es que sea promulgada en seis meses.

"No necesitamos diez meses de debate en el Congreso, necesitamos que esto se consiga ya, tener una ley, una votación y que sea implementada", añadió la dirigente, que incidió en que el nuevo sistema debe trabajar para "reunir a las familias que han sido separadas".

Por su parte, como parte del esfuerzo del Gobierno para ejercer presión social y que los legisladores trabajen cuanto antes sobre ella.

"Altos funcionarios del equipo del presidente mantuvieron ayer una llamada sobre la reforma migratoria con una docena de empresarios líderes, incluyendo Steve Case (AOL), Greg Brown, de Motorola; Dan Akerson, de General Motors, y Joe Echevarria, de Deloitte. El presidente continuará con su compromiso con los grupos externos la próxima semana", explicó el portavoz.

Esta semana Obama comenzó su particular campaña para aprobar una nueva ley migratoria con un discurso en Las Vegas después de que varios senadores presentaran una propuesta bipartidista sobre la materia.

La propuesta de los ocho legisladores (cuatro demócratas y cuatro republicanos), que firman y dan peso a este acuerdo marco, podría traducirse en un primer proyecto de ley el próximo marzo y, según el senador demócrata Charles Schumer, ser aprobado "a finales de primavera o principios del verano" por la Cámara alta.

Según explicó Obama en su discurso, la reforma migratoria debe incluir el fortalecimiento de la seguridad fronteriza; una vía para la eventual legalización y ciudadanía de los indocumentados; sanciones para empresas que contraten a sabiendas a indocumentados; un sistema para verificar el estatus migratorio de los empleados y mejoras en el sistema de visas para atraer talento extranjero.

El presidente advirtió de que si el Congreso no llega a un acuerdo para un proyecto común, él mismo presentará su proyecto de ley para que pase a votación en ambas cámaras.

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