This site uses cookies to provide you with a more responsive and personalised service. By using this site you agree to our use of cookies. Please read our cookie notice for more information on the cookies we use and how to delete or block them

Agregar a favoritos Correo electrónico Imprimir esta página

Resultado de la 4ª Encuesta de Expectativas Empresariales

Nueva edición del informe elaborado por Deloitte

Desempeño macroeconómico reciente y perspectivas

Los resultados de la cuarta edición de la Encuesta de Expectativas Empresariales de Deloitte realizada durante setiembre marcan que la visión de los empresarios respecto a la economía se ha deteriorado sensiblemente respecto de la edición anterior. En efecto, mientras que en marzo el 58% de los consultados creía que la economía se encontraba en aquel momento en una mejor posición que un año atrás, ese registro se ubica actualmente en sólo 21%. Este descenso tuvo como contraparte un aumento considerable de la proporción de empresarios que estiman que la economía está peor que hace un año, proporción que alcanzó a 28% frente a solamente 2% en la edición anterior.

En lo que refiere a la evolución reciente del clima de inversiones el deterioro es también apreciable. En efecto, mientras que en marzo un 28% de los consultados había señalado que el clima de negocios era mejor que un año atrás, esta cifra se ubicó en setiembre en sólo 3%. Al mismo tiempo, se triplicó el porcentaje de respuestas que señala que el clima ha empeorado (desde 20% en marzo hasta 58% actualmente). De todos modos y a pesar de la desmejora percibida por las empresas, la mayoría considera que en términos absolutos el clima de negocios sigue siendo bueno o muy bueno en la actualidad (56% y 10% de las respuestas respectivamente).

En cuanto a las perspectivas para el futuro predominan las respuestas negativas. En efecto, un 61% de los participantes cree que la situación económica empeorará de aquí a un año, mientras que un 60% estima que el clima de inversiones desmejorará en ese lapso.

Se debe advertir, sin embargo, que las respuestas anteriores refieren a una evaluación cualitativa y subjetiva del contexto económico, lo cual no tiene por qué guardar una relación directa con el comportamiento de variables económicas como la ocupación o el PIB.

Indicadores de empresa

La percepción más pesimista de la situación económica se repite a nivel de empresa, aunque de forma mucho menos marcada. En particular, el 45% de los participantes señaló que la situación general de su empresa mejoró en el transcurso del último año (frente a 54% en la edición anterior) y un 25% sostuvo que se produjo un deterioro (frente a 14% en marzo).

Al ser consultados acerca de qué factores inhiben a sus empresas de invertir más, un 51% consideró el aumento de los costos laborales como el principal impedimento, seguido por la incertidumbre sobre la demanda futura (43%). En tercer lugar y cerca de la segunda respuesta, el 41% de los encuestados señaló como factor de desaliento la incertidumbre por posibles cambios en las reglas de juego. Así, mientras los primeros dos factores pueden atribuirse al contexto macroeconómico (que por lo tanto no están bajo el control directo del gobierno), el tercer factor tiene un origen esencialmente doméstico. En lo que respecta a los objetivos de las inversiones planeadas o en ejecución, aumentar la capacidad de producción se ubicó en primer lugar (38%), siguiéndole el objetivo de expandir el giro de la empresa (a través de la incorporación de nuevos productos, canales y/o mercados, con un 33%) y el ahorro de costos salariales y de otros costos (con un 9% y un 12% respectivamente). Los porcentajes refieren a respuestas múltiples.

El mayor pesimismo que se observa en relación al comportamiento futuro de la economía se refleja de forma notoriamente menor en las expectativas sobre el desempeño de las empresas en el próximo año. En efecto y a pesar de que la cantidad de encuestados que consideran que la situación general de su empresa mejorará en un horizonte de doce meses se redujo prácticamente a la mitad (desde 61% hasta 35%), sólo un 24% de los encuestados considera que la situación general de su empresa empeorará en el próximo año. En ese marco, un 45% de los encuestados se inclinó por afirmar que la producción de su empresa se expandirá en los próximos doce meses, mientras que el 47% aseguró que no espera cambios y solamente un 8% preveía una menor producción.

En línea con los resultados obtenidos en marzo, la mayoría de los encuestados (72%) señaló que el incremento de los costos es uno de los principales desafíos para el próximo año. La gestión de los recursos humanos se ubicó en segundo lugar (con 46% de las respuestas), mientras que con respuestas del orden de 30% se identificaron la regulación excesiva, la competencia creciente, la conflictividad laboral y el rediseño de procesos e incorporación de tecnología (los porcentajes refieren a respuestas múltiples).

Precios y tipo de cambio

Respecto a cómo cerrará la inflación este año, casi todas las respuestas consideran que se ubicará por encima del rango objetivo del gobierno (4%-6%). La mayoría (61%) estima que se situará entre 7% y 8%. Para 2012 las respuestas tampoco pautan una convergencia de la inflación hacia el rango meta. De hecho, el 95% de los encuestados aguarda que la inflación sea mayor a 6% el año próximo. De este modo, el promedio de las respuestas apunta a una proyección de inflación de 7,7% tanto para 2011 como para 2012.

En tanto, en materia cambiaria la mayoría de las respuestas sitúa el valor del dólar dentro de un año entre $ 19 y $ 21: 38% de los consultados estima se ubicará entre $ 19 y $ 20 y un 32% espera que esté entre $ 20 y $ 21. Sólo un 13% piensa que el dólar se situará por debajo de $ 19 y un 17% esperaba un valor mayor a $ 21.

Gestión de gobierno y actualidad

La aprobación de la gestión del gobierno continuó deteriorándose en los últimos meses. De hecho, el porcentaje de encuestados que aprueba la gestión (que había caído desde 54% en agosto de 2010 hasta 31% en marzo de este año) se ubicó en 15% en setiembre. A su vez, se incrementó fuertemente la proporción de encuestados que manifestó desaprobar la labor del gobierno, desde 14% en marzo hasta 49% en la última edición.

La aprobación o desaprobación difiere notoriamente según el área evaluada. Por un lado y en línea con lo observado en marzo, la calificación de la gestión continuó siendo muy buena en cuanto a los resultados en materia de desempleo, crecimiento económico y promoción de la inversión. Por el contrario, las áreas de seguridad pública y educación nuevamente recibieron evaluaciones muy negativas (con respuestas desfavorables que superan el 80%).

En un contexto internacional más incierto, la mayoría de los consultados contestó que Uruguay está preparado de forma regular para enfrentar un deterioro del marco externo (54%), aunque un elevado 44% de los entrevistados consideró que está bien preparado para afrontar un escenario más negativo. Muy pocos sostuvieron que el país está mal preparado para enfrentar un shock externo (2%). Al mismo tiempo, la mayoría de los encuestados aguarda pocos impactos de la crisis sobre sus empresas. En efecto, el 59% cree que el contexto internacional más volátil tendrá efectos moderados sobre su empresa, mientras que un 34% piensa que los efectos serán menores. A su vez, el 80% de los encuestados señaló que los planes de inversión de su empresa no se modificaban a instancias de la crisis internacional mientras que un 19% señaló que el plan de inversiones se postergaba por algunos meses y sólo un 1% señaló que se postergaba indefinidamente.Finalmente, se consultó a los respondientes acerca de si aguardaban cambios en la política económica para los próximos dos años. Casi el 67% señaló que espera un deterioro de la política económica, al tiempo que el 32% aguarda escasos cambios en ese horizonte. Estas respuestas contrastan con las obtenidas en la primera edición de la encuesta (en marzo de 2010), cuando se interrogó a los empresarios acerca de cómo esperaban que cambiara la política económica con el nuevo gobierno. En aquel entonces la mayoría esperaba escasos cambios (57%) y un 26% aguardaba un leve deterioro (mientras que un 15% preveía una leve mejora).

Nota técnica: En la presente edición de la Encuesta de Expectativas Empresariales de Deloitte han participado 157 altos ejecutivos de compañías representativas. La encuesta fue realizada en setiembre.