DELOITTE: RESPUESTAS DE LOS GOBIERNOS A LA CRISIS FINANCIERA |
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Por: Daniel Mckenzie | Socio de Auditoría y Sector Público; Deloitte, Inc.
Los papeles de los gobiernos cambiarán con la crisis financiera. Por un lado, los gobiernos de todo el mundo se extenderán y ampliarán su alcance de responsabilidad tal como lo han hecho en el pasado. Por otra parte, ellos reforzarán la interdependencia mundial, y se verá una nueva tendencia hacia la transferencia del poder central desde el centro hasta el borde, de acuerdo con el punto de vista de Greg Pellegrino, Líder Global del Sector Público de Deloitte Touche Tohmatsu.
"Es probable que los gobiernos respondan a la crisis de la forma en que muchos de ellos han respondido a crisis anteriores, expandiendo ciertos compromisos domésticos en base a un déficit," dijo Greg Pellegrino, quien mencionó cómo el sector público ya está ampliando su alcance en los sectores financieros, manufactureros y en proyectos de infraestructura vinculados a la creación de empleos.
La diferencia con las crisis pasadas es que una coordinación de gobierno más mundial en relación con los mercados financieros surgirá de esta crisis. "La propagación de las dificultades de crédito de nación a nación, y el esfuerzo conjunto de algunos sectores para crear cortafuegos, finalmente acaba con la idea de que cualquier nación es una isla", agregó Pellegrino, quien mencionó los recientes esfuerzos realizados por los Gobiernos británico y francés para impulsar la acción preventiva por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en representación de las monedas y acciones en peligro en Europa Oriental.
La transferencia de los gobiernos nacionales a los gobiernos regionales y locales y a las principales industrias del sector privado será otro efecto de la crisis financiera. Lo que puede parecer a primera vista que sólo se trata de una expansión de la participación del Gobierno, es de hecho una redistribución del capital, poniendo los recursos sobre el tapete en los sectores y comunidades en donde se pueda dar una mayor utilización. Sin embargo, el reto será o no si los grandes gobiernos pueden establecer una gobernanza eficaz y estructuras de rendición de cuentas, sin crear un nuevo arrastre en los sectores que tratan de estabilizar.
Respuestas comunes para hacer frente a la crisis
Según Greg Pellegrino, no son todos los gobiernos alrededor del mundo que tratan la crisis de la misma manera, aunque hay respuestas comunes en base a la innovación, la reexaminación de los modelos operacionales, y el apoyo cuidadosamente dirigido de instituciones claves del sector público y privado.
"Los gobiernos tendrán que aplicar programas rigurosos de reducción de costos, aumentar su eficiencia operacional, mejorar sus controles, y descubrir nuevas maneras de hacer más con menos, que a su vez suscitará la innovación, dice Pellegrino. " Los tiempos difíciles exigen una renovada eficiencia, mientras que a la misma vez, un pueblo bajo presión le exige más de su gobierno. De hecho, muchas de las transformaciones más importantes del gobierno que han ocurrido se han producido durante los bajones económicos anteriores más serios."
Daniel Mckenzie, socio del sector del Sector Público en Deloitte Panamá, por su parte enumera algunos puntos claves para hacer frente a la crisis, como lo son: la implementación de programas rigurosos de reducción de costos, aumentar la eficiencia operativa, Mejorar la innovación, Mejorar la cooperación entre los servicios públicos, Reexaminar los modelos operacionales y Negociar mejores condiciones para obtener la financiación que ellos requieren ya que las organizaciones del sector público podrían ser vistas ahora como más atractivas para los inversionistas.
Revisión de los modelos operacionales
Para mejorar la eficacia del sector público, los modelos operacionales serán revisados: Las soluciones pueden estar en el proceso de consolidación, los servicios compartidos, la cooperación entre los servicios públicos, la integración de los servicios entre los distintos niveles de gobiernos, y la integración de los modelos de prestación de servicios.
La relación entre las operaciones del sector público y privado también puede cambiar como resultado de la crisis. Los recursos públicos que en la actualidad tienen un retorno de poco valor, tales como terrenos y edificios abandonados, pueden florecer a la productividad bajo la administración contractual de los empresarios privados. Al mismo tiempo, un amplio sector público puede ser más atractivo para los inversionistas que buscan operaciones privadas financiadas con fondos públicos, y más capacitados para negociar las condiciones de financiación en algunos países. Por último, los gobiernos se encuentran más dispuestos a considerar no sólo los costos de concesiones sino más modelos de contratos que premian la calidad de la prestación de servicios.
Desafío para atraer talento
Otro ejemplo del desafío de hacer-más-con menos que caracteriza a la crisis financiera mundial será la de atraer talento para trabajar en el sector público, porque ofrecen más retos con menos comodidades garantizadas. Esto hará que la contratación del servicio público sea una oportunidad transformadora.
"Los gobiernos alrededor del mundo pueden surgir de este cambio con una nueva generación de servidores públicos a la cabeza; las personas que vienen a la profesión con los planes y expectativas que difieren de las de sus predecesores", dijo el líder de la industria del sector público. "Su enfoque de jugar un papel en el gobierno va a cambiar. En lugar de buscar la estabilidad y beneficios a largo plazo que eran atractivos para la generación post-guerra (baby boomers), ahora estarán entrando al gobierno con el deseo de hacer un impacto en las cosas que les importa, como las problemas energéticos."
Mckenzie referente al tema menciona que Las organizaciones del sector público deben trabajar en asuntos de talento, para atraer a un mayor porcentaje de graduados. Sin embargo, el desafío será la disminución de las prestaciones sociales y la estabilidad. Las personas que se unan al sector público cambiarán su enfoque: el deseo de hacer un impacto.
Más proyectos de infraestructura
La infraestructura será el gran benefactor de la crisis financiera ya que la clase de activos es el centro de atención de la industria financiera. De hecho, la crisis tendrá un impacto inmediato en la infraestructura. Con la titulación limitada, las mono líneas fuera del juego, y el capital privado arrojando resultados pobres, los inversionistas mundiales aumentarán su enfoque en la infraestructura, la cual es relativamente resistente debido a su perfil de riesgo. Estos proyectos son grandes, tangibles, estables y predecibles a largo plazo, y los ingresos procedentes de proyectos de infraestructura son bastante inelásticos a las más amplias condiciones de una economía ya que la demanda sigue manteniéndose generalmente fuerte.
"Otra infusión de la inversión pública en infraestructura económica es una respuesta común en las naciones industrializadas, haciendo que los sectores de manufactura, telecomunicaciones, transporte y recursos se vean más atractivos en un período de recuperación,” dijo Greg Pellegrino.
Para seguir al ritmo del crecimiento, los gobiernos pueden encontrar que las estrategias innovadoras de financiación, tales como las asociaciones públicas-privadas (PPPs por sus siglas en inglés), ofrecen una alternativa útil. "Sin embargo", advierte Greg Pellegrino, "los proyectos de infraestructura no deben ser puestos en marcha para impulsar la creación de empleo, sino para invertir en el crecimiento económico y sostenible".
Enfocándonos en Panamá, Mckenzie señala que el norte estaría basado en las Megas infraestructuras, cuyos préstamos han sido aprobados, dando estos movimiento a la economía para atraer y agilizar los dineros de inversiones de capital. Hablamos de Howard, el canal de Panamá y las infraestructuras turísticas, proyectos que vacunarían a Panamá en cierto modo para el año 2009 del tema financiero global. ¿Quién va a pagar por los proyectos financiados con fondos públicos?
Daniel Mckenzie al igual que Pellegrino concuerda en que la crisis financiera también tendrá un impacto negativo para algunos proyectos, especialmente los objetivos a largo plazo de aspiraciones tales como la responsabilidad corporativa y la protección del medio ambiente. "Los proyectos que no ofrecen un valor económico serán los que pagarán por esto", señaló Pellegrino, quien considera que los efectos a largo plazo de la crisis financiera podrían ser positivos a medida que los gobiernos y los encargados de formular políticas reconstruyen su modo de operación y no se centran sólo en el corto plazo. "Los gobiernos de todo el mundo pueden encontrar las semillas de ventajas a largo plazo en las decisiones que hacen ahora", concluyó Pellegrino.
Panamá, 18 de diciembre de 2008 .
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