América Latina se posiciona como líder en el escenario energético mundial, sin embargo, retos pueden impedir su crecimiento |
México, D.F.; 4 de octubre, 2012.- América Latina se está convirtiendo en uno de los mercados energéticos mundiales de más rápido crecimiento. A pesar de la oportunidad de crecimiento y el progreso sin precedentes que esta región ofrece, también enfrenta varios desafíos ambientales, económicos y sociales que ponen de relieve la necesidad de una reforma comercial en curso, indica el estudio "Getting to par: Spotting the sand traps in Latin America oil and gas" (Llegar a la par: Localizar las áreas de oportunidad del sector de gas y petróleo en América Latina), desarrollado por Deloitte Touche Tohmatsu Limited (DTTL).
"América Latina tiene las oportunidades, los recursos y las compañías para la producción de aceite y gas en un ambiente económico básico. Pero para ello, todos los actores de la región realmente deben comprometerse a invertir en esta industria, situación que se convertirá en un desafío clave para América Latina en los próximos años ", indica el estudio de la firma.
En adición, el informe identifica seis áreas específicas en las cuales las compañías de petróleo y gas de los distintos países dentro de América Latina tendrá que enfocarse con el fin de mantener el impulso y aprovechar su creciente presencia en el escenario mundial:
Impulsar la inversión extranjera: A pesar de los vínculos económicos entre países y la afluencia de empresas extranjeras en la región de América Latina, China sigue siendo un motor clave de crecimiento en la industria de petróleo y gas, es decir, debido a la demanda de productos básicos, han incrementado de manera significativa las cantidades de aceite de los principales productores de la región: Brasil, México y Venezuela. Mientras que la inversión extranjera ha generado beneficios a corto plazo y nuevas relaciones comerciales. En este sentido, los gobiernos deberían incorporar sus políticas de Inversión Extranjera Directa en un largo plazo como una estrategia de desarrollo integral, fomentando una menor dependencia de materias primas y recursos naturales y, en su lugar, permitiendo a las empresas nacionales desarrollarse aún más de manera autosuficiente.
Organizar la política energética de América Latina: La regulación fiscal divergente y los regímenes de financiamiento son identificados como elementos clave de disuasión para los inversionistas extranjeros. Además de los enfrentamientos políticos y la oposición interna, las especificaciones del combustible, límites de emisiones industriales y de producción de carbón también plantean desafíos a los posibles inversionistas, lo que limita la participación extranjera en la industria.
Cuidar la brecha de productividad: Las empresas de América Latina no son todavía competitivas con sus contrapartes debido a las operaciones ineficientes y anticuados conceptos alrededor de los salarios y prestaciones en este sector. Dichas brechas hacen hincapié en la importancia de la transparencia respecto a ingresos, así como el acceso a información sobre adquisiciones y la responsabilidad social de las empresas. Resolver barreras de infraestructura: Las limitaciones de infraestructura física son vistas como elementos clave para el potencial de crecimiento de América Latina. Sin redes seguras para el transporte y suministro de materiales, estas empresas se enfrentan a incertidumbre en temas de logística y riesgo.
Aliviar la crisis de talento: La escasez de talento con experiencia y mano de obra calificada es más agudo en las empresas petroleras nacionales que en las empresas privadas; las primeras son más lentas para desarrollar competencias técnicas diferenciadas. Como resultado de ello, el trabajo se ha intensificado como una preocupación principal para el 45 por ciento de los empleadores de la región en el 2012, comparado con el 28 por ciento de los empleadores en 2011. Con el aumento de las expectativas de jubilación entre los profesionales de América Latina, la planificación del capital humano y la contratación regional son fundamentales para mejorar la gestión del talento en la región.
Gestión de las realidades de las empresas petroleras nacionales: Con un estimado de 230 mil millones de barriles (bbl) de las reservas probadas de petróleo de América Latina, el nacionalismo de los recursos va en aumento ya que los gobiernos consideran estos activos de importancia crítica para su seguridad energética y los objetivos socio-económicos de la región.
Finalmente, el informe señala que a pesar de estas situaciones, en 2010 América Latina tuvo el crecimiento más rápido del mundo en términos de comercio exterior e Inversión Extranjera Directa, con ingresos de hasta un 40 por ciento respecto al año anterior y flujos de salida de capital de hasta cuatro veces frente a un máximo histórico de 43 billones de dólares.
El futuro de esta potencia mundial es brillante; economistas predicen entradas de capital privado a América Latina en un promedio del 4 por ciento del Producto Interno Bruto durante los próximos tres años. De hecho, América Latina está lista para el funcionamiento del sector y para aprovechar su influencia en este mercado en crecimiento.
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