El factor humano en un contrato de Outsourcing |
Publicado en Mercados & Tendencias
4 de febrero, 2013
Por: Otto Stecher, Director Business Outsourcing Services Deloitte
En las empresas que tienen la cultura de contratar recursos humanos bajo la modalidad de “préstamo de personal”, generalmente están las transnacionales, las cuales tienen a menudo un impedimento para contratar personal de “planta”.
A este último le llamaremos “personal en propiedad”. Grandes corporaciones a menudo tienen una fuerza de trabajo mezclada, por ejemplo: de un total de 60 mil empleados, 20 mil son subcontratados, es decir, estos últimos trabajan para la empresa pero no son empleados de la empresa.
Esta situación tiene varias implicaciones que es importante tener presente para lograr los objetivos y para no entrar en situaciones de discriminación a los que no son “personal en propiedad” de la empresa.
Los empleados en “propiedad” gozan de privilegios que usualmente los subcontratados no tienen.
Esta separación es natural e inevitablemente visible para cualquier individuo que entre en la organización. Un ejemplo típico: cuando se hace una fiesta en navidad o para festejar algún evento de la empresa, solo se invitan a los empleados y no a los subcontratados. Los campos de parqueo son solo para empleados y no para subcontratados (tomar en consideración que no todas las empresas tienen esas políticas; estos son solo ejemplos que pueden suscitarse).
De alguna forma, esta situación aunque no sucede en todas las empresas, de cualquier manera pasa en la mayoría. Como consecuencia:
- La productividad de la fuerza de trabajo en general disminuye.
- Los subcontratados no tienen arraigo con la empresa donde pasan la mayor parte del tiempo y tampoco la que los contrató.
- El clima laboral se ve afectado. Se ve al subcontratado como un recurso al que hay que sacarle provecho y no como un colaborador o un compañero.
¿Qué deben hacer las empresas, tanto las que prestan al personal como los que los subcontratan?: Al momento de negociar el contrato de préstamo de personal, establecer bien los lineamientos, derechos y privilegios para los empleados subcontratados. La empresa que presta los empleados debe velar que sus colaboradores sean tratados de igual a igual.
No ver a sus empleados como un negocio únicamente. Visitar a su personal regularmente, participarlos continuamente en actividades de la empresa. No perder contacto o comunicación con ellos. Establecer un plan de desarrollo y de carrera para cada uno.
Monitorear el ambiente de trabajo de la empresa donde están prestando el servicio, y velar que no sean discriminados. Y si lo fuesen buscar la forma de compensarlos.
Rotar al personal subcontratado por lo menos una vez al año. Esto tiene dos grandes beneficios. El empleado no se siente aislado o “desterrado”, sino que además habrá otros compañeros que podrán hacer su trabajo en cualquier momento, lo que les permitirá tomar vacaciones regularmente, y optar por otros puestos donde puede crecer en la organización.
El uso del servicio de préstamo de personal va creciendo en Costa Rica, más con la cantidad de empresas que vienen a establecerse desde el exterior por los beneficios que ofrece el país y necesitan en forma expedita personal. No son empresas pequeñas, sino más bien organizaciones con grandes cantidad de recurso humano que cada día usarán más de esta modalidad. Lo cierto es que si se hiciera una encuesta probablemente se identificará tratos deshumanizados con el personal, algo que no se hace a propósito, sino que el mismo sistema, el tamaño de la organización y lo acelerado de esta industria propicia.
Hay que tomar conciencia de que tratamos con personas, que quienes laboran son personas, que la mayoría tienen familias, que tienen expectativas y que tienen derecho a tener calidad de vida.