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Coaching para ejecutivos

El coaching ejecutivo es una modalidad de aprendizaje por la cual un coach ayuda a un coachee (coaching individual) o a un grupo como tal (coaching grupal) para su desarrollo personal (o grupal), para mejorar su desempeño o resolver problemas.

Dentro del coaching, definido en sentido amplio, cabe distinguir:

El coaching típico, tendiente al desarrollo personal y a la mejora del desempeño

El mentoring, que se concentra en el desarrollo del potencial y en el plan de carrera del coachee.
 
Por otra parte, podemos capacitar a la propia gente de la organización para que pueda ejercer eficazmente las acciones de coaching que le competen. Esto incluye:

Los gerentes respecto del coaching de sus colaboradores

Personas con funciones en las áreas de HR u otros colaboradores de la organización que tengan asignaciones especiales como coachs
 
El coaching es un complemento indispensable de otras modalidades de aprendizaje. 
En los dos apartados siguientes queremos destacar aspectos del coaching verdaderamente relevantes:

En general, para cualquier tipo de actividad educativa cabe distinguir tres fases:

(1) la tarea previa de diagnóstico y diseño,
(2) la actividad educativa en sí y
(3) el seguimiento correspondiente (para ver si se logra la transferencia a la tarea diaria).

Estas fases, por lo general, están a cargo de personas distintas.

En el coaching las tres fases están en manos del coach y se dan de una manera realmente articulada, lo cual ofrece ventajas significativas en cuanto al monitoreo de la transferencia al trabajo y el feedback consecuente.
Las competencias de una persona están dadas por sus conocimientos y habilidades  específicas (atributos más evidentes) y por su personalidad y aptitudes generales (características más subyacentes).
La capacitación tradicional tiene gran poder para desarrollar conocimientos y habilidades específicas, pero muestra limitaciones para influir sobre ciertas características subyacentes, especialmente en el terreno de la personalidad y de la inteligencia emocional.
Por lo tanto el coaching ofrece posibilidades superiores a las otras modalidades, ya que implica un abordajeintegrador. 

Para los procesos de coaching hemos desarrollado una metodología que comprende las instancias siguientes:

Generación del contexto.

Diagnóstico de necesidades (incluye el empleo de una batería de instrumentos diagnósticos).

Desarrollo de cursos de acción y acuerdo al respecto con el participante y con la organización.

Acción y su monitoreo (observación, indagación, etc.)

“Feedback”.

Seguimiento (que suele recrear una nueva instancia de la instancia 1, etc.)

El coaching individual es especialmente beneficioso para: 

Personas de alto potencial. 

Quienes pasan de una función técnica a un rol gerencial.

Líderes de proyectos importantes.

Gerentes que afrontan nuevas responsabilidades (incluido un nuevo CEO o gerente general).

Ejecutivos que tienen desafíos especiales (empresa familiar, puesta en marcha de una empresa, etc.)

Gerentes con problemas de desempeño.

Personas valiosas que están desvinculándose de la empresa.

El coaching grupal es particularmente conveniente para: 

Mejorar la productividad de las reuniones.

Incrementar la participación.

Superar barreras defensivas.

Desarrollar el trabajo en equipo.

Santiago Lazzati y su equipo son responsables de los Programas de Coaching para ejecutivos, que tal como se detallara incluyen no sólo entrenamiento en habilidades de coaching respecto de personas individuales y equipos, sino también acompañamiento de estos directivos en sus procesos de desarrollo profesional y laboral.

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