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Preparándonos para el cambio

Fuente: Buenos Aires Económico Página: 14 / Sección: Finanzas

El análisis de Adriana Calvo
Socia de Auditoría de Deloitte

Una nueva realidad está afectando o afectará en el corto o mediano plazo a todas o gran parte de las compañías argentinas.
Los directores o ejecutivos de empresas muy probablemente ya estén al tanto de esta situación o se encuentran lidiando o bien en proceso de consideración de la inminente transición desde los principios contables vigentes en la Argentina a las normas internacionales de información financiera íinternationalfinancialreporting standards, o lo que en la jerga de los negocios se conoce como IFRS).
 Estas normas nacieron con el objeto de que la información financiera de las empresas a través del mundo sea uniforme y comparable, con un mercado financiero global más eficiente, donde el costo del capital sea cada vez menor. Las principales tendencias en el mundo de los negocios, el aumento a escala internacional de la emisión de instrumentos de patrimonio y de deuda y la escasez de recursos financieros y talento, son sólo algunos de los factores que acentúan este desafío. Para tener una somera idea del alcance del tema, podemos mencionar que mu-
chos países, como los miembros de la Comunidad Económica Europea ya incorporaron IFRS a sus marcos contables, mientras otros, como los Estado Unidos, Canadá y Japón, están en proceso de hacerlo.
Hoy, más que nunca, las empresas deben preparase a la hora de navegar por las agitadas aguas de la información financiera y emisiones de capital y de deuda.
En la Argentina, la profesión contable dictó recientemente la resolución técnica 26, que permitirá a las empresas con cotización de sus acciones o títulos de deuda -con algunas excepciones- aplicar las normas internacionales de información financiera a partir del 2011. También se prevé que para el resto de las empresas, esta aplicación será optativa. Aún falta la reglamentación por parte de los organismos gubernamentales, pero debemos prepararnos.
Y aunque es tentador pensar que la implementación de las IFRS es algo que concierne principalmente al área de finanzas de su empresa, la verdad es que las nuevas normas tienen implicancias que todos los miembros de la compañía deberían conocer y es-
tar preparados para enfrentar. Por una parte, los estados financieros podrían verse muy diferentes cuando se preparen de acuerdo con las IFRS. A pesar de que el impacto va a variar mucho de una empresa a otra, en algunos casos las nuevas normas sobre instrumentos financieros, activos biológicos o moneda funcional, podrían resultar en que la empresa, en apariencia, tenga un significativo impacto en sus resultados.
Preparar a los inversionistas para este cambio constituye un importante desafío. Sin embargo, no es sólo un problema de comunicaciones externas: Reunir la información para los estados financieros de acuerdo con las IFRS podría requerir de nuevos sistemas y procedimientos, con implicancias en toda la organización.
Los que ya pasaron por este proceso tienen una serie de recomendaciones en común. En pri-
mera instancia, hay que considerar tres etapas: diagnóstico de los impactos, conversión propiamente dicha y mantenimiento.
Durante el diagnóstico, es clave definir un responsable, sosteniendo el análisis diario de los avances. En el área contable, considerando el efecto de la aplicación sobre la información financiera y sobre las políticas contables. En sistemas y la estructura de la organización, entender el real impacto en las aplicaciones actuales, en los procesos y los controles que deban ser puestos en funcionamiento, además de analizar el impacto en la organización en su conjunto, incluyendo la gestión de tesorería. En los recursos humanos, definiendo efectos en capacitación y remuneraciones, en la comunicación interna y externa. En impuestos, será clave analizar las repercusiones de las IFRS sobre la estructura fiscal, sin perjuicio de
mantener la información necesaria establecida por las normas tributarias en vigencia. Esta evaluación dará como resultado la definición de la estrategia de la compañía.
Un renglón más para el diagnóstico: debe analizarse en detalle la primera aplicación de las IFRS, que permite algunas opciones, con potenciales consecuencias importantes sobre el patrimonio y los resultados de las empresas.
En la etapa de implementación, es clave la comunicación, mantener el cumplimiento estricto de los programas fijados para todas las áreas antes mencionadas, en pos del cumplimiento de compro-g misos de disponibilidad de la in-| formación, para formular y refinar o el caso del negocio y la estrategia s de las IFRS en el largo plazo, así como en la identificación y anticipación de factores críticos y resolución de problemas relevantes.
Para el mantenimiento, es clave considerar que las IFRS se caracterizan por estar en permanente actualización, lo que nos lleva a estar atentos no sólo a conocerlas, sino a adelantarnos al entendimiento de qué efectos futuros podemos tener sobre la información financiera
Definitivamente, debe plantearse el proyecto en forma integrada, con prisa, pero sin pausa.
De aquí en más, saber o no IFRS será lo mismo que saber o no saber contabilidad. Por eso, llegó la hora de estar preparados para el cambio, con el fin de dar respuesta al dinámico entorno de negocios y de regulación imperante hoy en día, donde las empresas se enfrentan constantemente a cambios en relación con la preparación de información financiera.

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