Contacto: Patricia Ramírez Valdivia
Deloitte
Gerente de Com. Externa y Rel. Institucionales
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Guadalajara, Jal.- Las empresas familiares requieren desarrollar y fortalecer diversos aspectos clave de operación que les permitan evitar conflictos al momento de tomar decisiones de negocio, mismos que pueden impactar en el desempeño de la compañía, en los planes de distribución de utilidades o de reinversión.
“En la medida en que los empresarios familiares se preparen para asumir sus roles de accionistas y de familia podrán tomar mejores decisiones, encaminadas a fortalecer institucionalización de la empresa, estableciendo políticas y procesos adecuados para reducir riesgos y conflictos” afirmó Emilio Gutiérrez, líder de Soluciones de Deloitte para la Empresa Familiar.
De acuerdo con estudios realizados por Deloitte, alrededor del 66 por ciento de las empresas familiares requieren definir procedimientos, estatutos y reglas básicas que permitan establecer principios básicos para la operación de la empresa, así como la conducta empresarial y social que observará.
Entre los principales aspectos destacan: la visión, cuáles serán los órganos de gobierno corporativo que deben ser instituidos, las políticas de incorporación de familiares y no familiares, los esquemas de remuneración para familiares que laboren en la empresa, la política testamentaria y de herencias.
Adicionalmente, es necesario llevar a cabo una serie de procesos para resguardar la continuidad de la empresa, más allá de constituir un Consejo de Administración que se encargue de regular las cuestiones operativas, de un Consejo Familiar que determine y dicte los procedimiento para la resolución de conflictos familiares, que son de los principales motivos para el rompimiento de la organización y por lo tanto, la pérdida del negocio.
La tendencia también muestra que la falta de mecanismos de reparto de dividendos o utilidades y la formalización de planes que aseguren la reinversión son las principales preocupaciones de empresarios fundadores.
En contraste, los herederos califican como principales problemas a la tensión generada por los resentimientos emocionales entre familiares accionistas y terceros que laboran en la empresa, así como la dificultad para lograr acuerdos que impliquen cambios en la conducción del negocio.