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A pesar de que los directivos cada día prestan más atención a las nuevas tecnologías, lo cierto es que las estrategias implantadas en las empresas no están acorde con los nuevos sistemas. Esta es la principal conclusión del estudio elaborado por Deloitte en el que han participado más de 450 directivos de empresas cotizadas con ingresos superiores a mil millones de dólares.
La mayoría de los encuestados reconocieron que los sistemas tecnológicos constituyen uno de los factores clave para el éxito empresarial. Para un 69% de los participantes una estrategia tecnológica correcta puede hacer que una empresa sea exitosa o que, por el contrario, fracase. Un 57% afirmó que las nuevas tecnologías ayudan a gestionar el riesgo, y un 50% aseguró que, a través de los sistemas tecnológicos, las empresas logran el posicionamiento que les permite competir en el mercado actual.
A pesar de esto, existe una gran distancia entre la aparente importancia que los directivos adjudican a los sistemas tecnológicos y la planificación estratégica que se sigue para implementarlos. Sólo un 14% de los entrevistados afirmó estar activamente involucrado con las decisiones tecnológicas de la compañía.
Menos de un 15% de los directivos entrevistados trata temas tecnológicos en todas las reuniones ejecutivas, lo que no tiene sentido si para más de la mitad de ellos la tecnología permite gestionar las actuales amenazas. Aquellos que creen que los asuntos tecnológicos deben ser tratados en todas las reuniones tienen un mayor conocimiento de la importancia que los sistemas tecnológicos en el negocio.
Para un 58% de los entrevistados los sistemas tecnológicos sustentan su estrategia empresarial, mientras que para un 2,7% estos sistemas sirven de apoyo para su negocio o productos.
En cuanto a la información que los directivos reciben sobre los asuntos tecnológicos, sólo un 43% se consideran bien informados, un 25% sienten que reciben buena información pero insuficiente, un 18% creen que la información de que disponen es mucha pero no es útil y un 14% no reciben suficiente.
El estudio elaborado por Deloitte también pone de manifiesto que las empresas que no han experimentado un fracaso relacionado con su estrategia tecnológica desempeñan mejor las funciones financieras. Así mismo, las compañías cuyos comités de dirección controlan la estrategia tecnológica también tienen mejores resultados financieros que aquellas en las que las decisiones tecnológicas son adoptadas por mandos intermedios.