A pesar de la incertidumbre existente respecto a una posible epidemia de gripe aviar, un 60% de los directivos no cree o no tiene claro que esta enfermedad pueda afectar en modo alguno a sus empresas. La encuesta, llevada a cabo por la firma de servicios profesionales Deloitte a 180 empresarios de Estados Unidos, trata de medir el grado de compromiso de las empresas en la elaboración de planes de contingencia para paliar los efectos ante una hipotética epidemia. Sin embargo, conviene resaltar que, a pesar de la falta de planificación en la mayoría de los casos, para un 57% de los encuestados la gripe aviar sí supone una amenaza para la población en general.
Aunque se cree que una epidemia podría, entre otras cosas, paralizar las cadenas de abastecimiento, reducir las reservas de mano de obra o perjudicar los intercambios comerciales y la exportación, el 57% no tiene claro o considera que no existe una preocupación real en su empresa respecto a la enfermedad y sus efectos. Por el contrario el 43% de los encuestados sí se considera muy preocupado y, de hecho, el 40% cree que tendrá un impacto negativo en sus negocios.
No parece que la puesta en práctica de un plan de contingencia para mitigar los riesgos de una futura epidemia sea una prioridad para los directivos, ya que sólo un 14% de los encuestados reconoce que sus empresas tengan trazado ya un plan de contingencia para protegerse de los efectos de la gripe aviar, mientras que al 66% no le consta que haya ningún plan establecido por parte de su empresa. De aquellos que consideran que sus empresas han tomado medidas a este respecto, el 33% no ha puesto a ninguna persona al frente o no tiene un responsable de equipo para liderar el plan de contingencia. Lo que parece claro es el perfil necesario de la persona encargada de poner en práctica la estrategia a seguir: las empresas que han tomado medidas de precaución aseguran que el liderazgo debe recaer algún miembro del equipo de recursos humanos, del servicio médico, de directores de seguridad e higiene o de una persona nombrada ex profeso para este cometido.
Pero el llevar a cabo una planificación no garantiza a las empresas la protección contra la enfermedad y sus consecuencias, tal y como asegura el 39% de los directivos. Por el contrario, sólo el 41% confía en que un buen plan de contingencia sí que ayudará a protegerles de los efectos de la gripe aviar.
Parece evidente que, con independencia de la disponibilidad o no de un plan de negocio, obtener y tener al alcance información cualificada sobre la enfermedad constituye un deseo para el 73% de los encuestados, ya que le gustaría recibir ayuda para entender y reducir los efectos de la gripe aviar. Otros sin embargo (el 14%) cree que no necesita ningún tipo de asistencia o ayuda informativa para planificarse y contrarrestar una epidemia de estas características.
Está claro que muchas empresas están aún a la espera de los acontecimientos pues no ven claros los verdaderos efectos de una epidemia de gripe aviar. Aún así, preocupa sin embargo el hecho de que aquellos que sí ven en la enfermedad una amenaza real, admiten que sus empresas no han hecho nada para preparase. Sí resulta evidente que la gran mayoría está a la espera de recibir ayuda para poder planificarse mejor y poder así mitigar las posibles consecuencias en sus operaciones. Parece por tanto que serían los distintos gobiernos los encargados de suministrar información y ayuda al respecto, es decir, información científica de expertos, directrices de preparación de planes de contingencia, mejores prácticas, todo lo relativo a la adaptación regulatoria y de políticas relacionadas con una epidemia.
A este respecto, Deloitte ha sido citado por la compañía internacional de investigación Forrester como “un ejemplo a seguir” en la línea de Enterprise Risk Services, tras la celebración de la Convención internacional de Risk Intelligence celebrada recientemente en Boston. Forrester ha destacado el papel que desempeña Deloitte en la prevención de vulnerabilidades de sus clientes, gracias a los “grandes recursos” de los que dispone para dirigir sus necesidades. Como ejemplo de servicio excelente prestado por una firma de servicios profesionales, precisamente señaló la estrategia desarrollada por Deloitte para precaver los efectos de la gripe aviar en el ámbito empresarial.