El Observador | 05/11/08
Apreciación del dólar frente al peso compensó el retroceso en precios de comestibles y energía
El alza de los precios al consumo continuó su desaceleración en octubre, con un crecimiento de 0,33%, en sintonía con las expectativas de los analistas y bancos locales, de acuerdo a las cifras difundidas por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La cifra, si bien está por debajo de los valores registrados en los últimos seis meses, muestra una persistencia de los factores inflacionarios en la economía local.
La evolución a la baja de los precios internacionales de las materias primas alimenticias y los combustibles, la suba del dólar –que encarece los bienes importados– y la presión al alza de los acuerdos celebrados en el marco de los Consejos de Salarios tienen un efecto encontrado sobre el nivel de precios de la economía local.
Los precios aumentaron 7,98% en los primeros 10 meses del año y 8,06% en el año móvil cerrado en octubre. Aún cuando en octubre pasado la economía local registró un crecimiento negativo del nivel de precios –deflación–, el nivel de inflación acumulada en el año es menor al 8,42% registrado en 2007.
La baja de 0,93% en el precio de los alimentos, explicada principalmente por una reducción en el valor de la carne, lácteos y verduras, fue compensada con creces por la suba de electrodomésticos, transporte, vestimenta y vivienda.
Análisis. Pablo Rosselli, analista de Deloitte, dijo a El Observador que “la inflación luce baja pero la inflación subyacente –que evalúa los elementos más volátiles de la canasta de consumo– es alta”, con un crecimiento de 1% en octubre y de 10% en términos anuales. El horizonte de corto plazo es que el alza de precios rondará 9% al cierre de 2008 y que “las presiones deberían ceder en meses siguientes”, acotó.
Según Gabriela Mordecki, coordinadora del área de coyuntura del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas, “las principales presiones que venían de los bienes transables –aquellos que se comercializan en el mercado internacional–, desaparecieron”. Sin embargo, explicó que el dato de octubre recogió parte del incremento de sueldos de los Consejos de Salarios.
Para Ramón Pampín, analista de PricewaterhouseCoopers, la suba del dólar anuló la baja de los precios de las materias primas alimenticias. A mediano plazo, señaló, “debemos esperar que las presiones externas sobre los precios cedan, pero van a subisistir algunas de orden doméstico. Esto nos hace pensar que la inflación debería ceder de forma gradual”, concluyó.
Pablo Moya, analista de Oikos, dijo a El Observador que “a nivel internacional se está viviendo un repunte inflacionario de todas las economías” y que la baja en los precios internacionales de las materias primas no son suficientes para reducir las presiones sobre los precios.
Para noviembre, el economista vaticinó que el crecimiento del nivel de precios “es probable que sea cero o hasta negativo”, con un nivel de entre 8% y 8,5% anual para el cierre de 2008.
Por su parte, Alfonso Capurro, economista de Cinve y CPA/Ferrere, dijo a El Observador que aún hay que aguardar “mayores presiones de demanda por los aumentos salariales de noviembre y enero”.
El analista explicó que “existen presiones en el corto plazo” debido a la postergación de los Consejos de Salarios, que obligan a ajustar en noviembre la pérdida del poder de compra de los hogares de todo el segundo semestre del año.
Principales rubros. Dentro del rubro de alimentos y bebidas, las caídas más importantes se registraron en verduras (8,69%), carnes (3,23%) y lácteos (1,86%). Sin embargo, otros alimentos registraron fuertes subas como aceites y grasas (3,31%) y las frutas (2,99%). La vestimenta registró una suba de 3,23%, mientras que los alquileres se encarecieron 1,1%. Los combustibles, por su parte, cayeron 4,44%, mientras que los servicios de transporte subieron 2,5%. Deflación en precios de hogares pobres Los precios de los bienes que integran la canasta de los hogares de menores recursos se redujeron 0,35% en octubre, frente a un aumento de 0,33% en la canasta general elaborada por el INE. El contraste se dio por el mayor peso de los bienes que cayeron en el consumo de los hogares de menores ingresos. El informe del Instituto de Estadística de la Facultad de Ciencias Económicas sostiene que el presupuesto para mantener el consumo de esa canasta asciende a $ 22.912 .