Responder a preguntas como: ¿Cuál es el nivel de compromiso de los empleados?, ¿qué beneficios reporta la innovación? y ¿están satisfechos los clientes con sus productos o servicios? no deberían ser difícil. Sin embargo, la falta de indicadores precisos para interprestar aspectos no financieros, convierten estas interrogantes en un misterior para la mayoría de las empresas. Los consejeros y directivos por lo general acostumbran operar y decidir con base en cifras de utilidades, ventas y márgenes de crecimiento. La información de aspectos diferentes a los reportes financieros, aún es muy pobre, a pesar de ser fundamental para diseñar estrategias sustentables a mediano y largo plazo. Una de las conclusiones del estudio “En la oscuridad II: Lo que muchos consejos de administración y ejecutivos aún no saben acerca de la salud de sus negocios”, realizada por Deloitte junto con The Economist Intelligence Unit, señala que obtener información de buena calidad sobre aspectos no financieros parece requerir de métodos más cercanos al arte que de la ciencia, en la mayoría de las empresas, incluyendo las más globalizadas. Parte del problema es que mientras se cuenta con metodologías confiables para determinar las metas del último trimestre, no hay herramientas que hablen del impacto financiero derivado de la pérdida de talento por falta de un buen ambiente de trabajo. Le invitamos a leer el artículo completo, descargando el archivo adjunto
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